Sucedió
hace unas semanas, antes de la despedida del Nuncio, a la que el presidente de la Ucam no asistió. Cuentan que
Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal,
trató de "reconvenir" a José Luis Mendoza en presencia del nuevo obispo de Cartagena, Llorca Planes. Dicen que
la reunión fue tensa y dolorosa, que Kiko (que no se encuentra bien de salud) echó mano de todo su carisma, primero como un antiguo amigo y después poco menos que como el
jefe de la tribu. Y que
Mendoza acusó el golpe.
Como ya dijimos en su día, la solución al "caso Ucam" no iba a terminar con la "patada hacia arriba" de Reig, sino que iba a ir
mucho más allá. Roma no quiere que un laico (este laico) se imponga a un obispo por mero poder, y aunque la marcha de Reig fue la única solución en un momento dado, la realidad de los problemas de la Universidad y de su dueño, que el prelado no supo gestionar bien, llegó en toda su plenitud al Vaticano. Y
algunos cardenales españoles han quedado en muy mal lugar.
Mendoza, que no quiso hacer caso a Kiko en principio, sabe que
su influencia en la Santa Sede va a convertirse en testimonial, si es que no ha terminado, y busca "salvar las naves". Pero el orgullo de ambos personajes en una conversación tensa también ha deteriorado sus relaciones, y
Kiko, al menos por ahora, ha decidido "apartarse" de Mendoza. Y con él, buena parte de los neocatecumenales. Se impone otro final para esta historia, que de momento sigue en manos de Mendoza. No por mucho tiempo. Y él lo sabe. Y Llorca Planes también. Difícil situación, con una salida en el horizonte:
la marcha del laico de la Ucam. Algo que, como contamos, Mendoza está planteándose seriamente.
La "familia" es lo primero. Aunque recomponer la relación con Argüello será muy, pero que muy difícil.
baronrampante@hotmail.es