El Papa que no tiene miedo de hablar (ni de escuchar) al mundo

Y es que las primeras premisas para que alguien pueda escucharte están en tener algo que decir y la honradez para, una vez dicho, saber escuchar al otro y "comprender" su postura. Eso es lo que lleva haciendo Benedicto XVI en sus grandes discursos de Pontificado, y en buena parte de sus gestos. Una mirada amable, sensata y de fe a la sociedad y al papel de la Iglesia en la misma. Sin renunciar a decir la verdad, pero sabiendo que las palabras tienen un interlocutor, que también es mi prójimo. Una mirada que en ocasiones es malinterpretada o reinterpretada (como sucediera en Ratisbona), pero que siempre genera expectación, y deja poso. Como ocurriera en España y ayer en París.

El Papa dirigiéndose a 700 personalidades de la cultura francesa y europea, hablando del "fanatismo fundamentalista", que ahoga la libertad, la cultura y la fe. En la "laicísima" (perdón por el palabrejo) Francia. Antes, en presencia de un Sarkozy extremadamente crecido para la ocasión (memorable el recibimiento, junto a Carla Bruni, del Pontífice), Benedicto XVI había reclamado una "laicidad positiva" que fuera "compatible con la fe".

En su esperado discurso ante el mundo de la cultura, el Santo Padre volvió a reiterar que "la búsqueda de Dios sigue siendo el fundamento de cualquier cultura verdadera". Una búsqueda sincera, y desde la fe, pero inserta dentro de la cultura y la sociedad. Algo que no siempre nos sobra en España.

"Si la cultura europea actual entiende la libertad como la ausencia total de vínculos sería fatal y favorecería el fanatismo y la arbitrariedad", denunció el Papa, quien lamentó que Dios se haya convertido hoy "en el gran desconocido". Pese a todo, "buscar a Dios y dejarse encontrar por él no es menos necesario hoy que en el pasado". Buscar a Dios. Ése debiera ser nuestro propósito. Y sin embargo nos enrocamos en guerras sin cuartel contra tal o cual sigla, y nos refugiamos en frases sacadas del Evangelio para justificar nuestra agresividad. ¿Acaso el Papa es tibio? Este es el ejemplo a seguir: dialogar sin descanso con la sociedad y la cultura, para llenarla del mensaje de Jesús. Hacer la sociedad, y la cultura, "compatibles con la fe". Ni perseguidas ni resguardadas en un refugio sólo para abonados.

baronrampante@hotmail.es
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