Agua viva

La religión no es solución jcuriell@hotmal.com
(Crónica de Agua Viva)
…la Espiritualidad, SI. No es solución… para una vida humanamente plena. La Espiritualidad en cambio, es vida abundante. La Espiritualidad es antigua como el ser humano, seres pensadores, buscadores y sensibles, con intención de vida y libertad. Las Religiones surgieron con el tiempo, para organizar socialmente la Espiritualidad, reconocerla, expresarla y fomentarla. La Espiritualidad es Universal, la Religión es cultura de un pueblo. Cuando la práctica de la Espiritualidad se estructura, pierde espontaneidad y frescura, el Espíritu aparece”embotellado”, prefabricado, como “producto del buen arte de la religión” y resulta excluyente para otros pueblos. La religión puede ayudar a mantener el Espíritu, pero también puede apagarlo.

Como en el “Capitalismo nuestro de cada día”, el peligro viene de los intermediarios, de los “médium”.Los ministros de ritos y cultos, pueden hacer oficio de la vida espiritual y “caer en rutina con beneficio, como el sacristán los rezos”. O utilizarlo como dominio psicológico, personal o social. Los símbolos utilizados, tan significativos y ricos en su origen, quedan obsoletos si no se conocen o actualizan, y se pueden percibir rancios, repetidos, producto de conserva, enlatados de otros tiempos. Las oraciones preparadas, con intención de suplir la falta de cultura del pueblo, le impiden decir lo que realmente quiere: sus sentimientos, sus palabras, sus necesidades. Palabras de diccionario religioso, retórica de seminario, que el humilde inculto repite sin saber qué dice y trata de memorizar con graciosas “reproducciones de oídas”.

El pueblo tiene la voz del Espíritu, el Espíritu se encuentra en la vida de la comunidad y ahí surgen las expresiones propias de su cultura. Lo estereotipado y rubricado le resulta impuesto, escucha sin entender, repite como papagayo: quizá entienda algún día. Despertar, enseñar a los fieles a orar según su voluntad. Sensibilizar y ayudar a desarrollar su propio espíritu, su realidad. El Espíritu Santo maestro de vida y sabiduría os lo enseñará todo. Anhelo de Pentecostés una Iglesia según el Espíritu, que despierta fieles, no los aburre y los sume en sueño e inoperancia continuos, con esquemas de autoridad y presuntuosa maestría. Pensando en el espíritu del pueblo, partiendo de su realidad y tratando de servirla y mejorarla, completarla. El pueblo se sentirá comprendido y comprenderá, y crecerá gozoso y feliz ( incluso leerá documentos).

Un signo elocuente, que podemos comprobar en la celebración eucarística: cómo siguen y contestan los asistentes, a las distintas participaciones antes y después de la homilía. Si les ha “tocado” el mensaje, confiesan su fe como militantes, firmes y unidos a una sola voz y responden hasta el final (excepto en la comunión). Si el mensaje les ha quedado lejos, “siguen durmiendo su sueño eterno por adelantado” y responden con voces bajas y pastosas (también durante la comunión). La reacción de la comunidad nos avisa. Sensibles a los comunicados del Espíritu: es la Espiritualidad despierta y militante, que vibra ante comunicados que afectan al drama de su realidad.

El Espíritu es Vida y tratando de la vida vivimos la espiritualidad. Cuando la espiritualidad es volar a las nubes, los fieles “sueñan en un cielo nimbado” y se pierden en los brazos de Morfeo. No se trata de normas y estatutos, ornamentos y posturas, fórmulas de adoración o salvación, se trata de Sentir y Vivir, Vibrar, por eso la organización es predisposición y ambientación, decorado, para la Espiritualidad que debe ser salvadora porque es la vitalidad del Espíritu Universal. Permaneced ,no apaguéis el Espíritu, y permaneced Unidos, como el Padre y Yo, somos UNO MISMO.
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