Sur-Norte 2



Nuevo modelo de desarrollo
(Cont., viene del día 21)

No queremos hablar sólo de consumo, sino también de otros instrumentos para presionar a las empresas y que se consideran políticos, porque se aplican en ámbitos de gestion de los gobiernos, los parlamentos y las instituciones internacionales. Se trataba de introducir cláusulas sociales en los acuerdos internacionales sobre comercio y aranceles.

Desgraciadamente el tema de las cláusulas sociales no es de dominio público, y sólo los que están metidos en ello saben de lo comprometido y espinoso del asunto, porque levanta problemas económicos, sociales, políticos y sindicales que deben afrontarse con cuidado.

Hay que reconocer que sin establecer reglas sociales y sindicales mínimas que todos los países del mundo se vean incitados a respetar, se corre el riesgo de poner a los trabajadores de todo el mundo unos contra otros, e inducirles a aceptar pésimas condiciones de trabajo y renunciar a lo conquistado, con tal de retener las inversiones de las multinacionales.

Se espera que este encuentro sirva para descubrir elementos de convergencia en el tema de las claúsulas sociales, porque es importante crear un movimiento unitario a nivel mundial, que sepa poner reglas a las multinacionales con el fin de convertir los traslados de la producción en ocasión de trabajo estable y digno.

Hay que resaltar que éste no es uno de tantos encuentros internacionales realizados para tranquilizar la conciencia o realizar bellas declaraciones de pricipios vacías de contenido. Es un encuentro para hablar de problemas concretos o para proyectar iniciativas concretas. Podemos decir que hemos empleado bien nuestro tiempo y nuestro trabajo sólo si sabemos afrontar las dificultades que hoy nos impiden utilizar adecuadamente todos los instrumentos de poder que tenemos.

Y si sabemos ponernos de acuerdo sobre estrategias precisas para inducir a las empresas y a los gobiernos a respetar los derechos humanos, sociales y ambientales en el área laboral. Tenemos esta responsabilidad no sólo hacia los habitantes del Sur que esperan justicia, sino también de los habitantes del Norte que esperan propuestas concretas para comprometerse al lado de los oprimidos.

Para construir una verdadera alianza internacional para la dignidad del trabajo es necesario que los movimientos del Sur y los del Norte puedan dialogar continuamente entre ellos. Por eso proponemos que una de las conclusiones de esta conferencia sea la creación de una coordinadora permanente entre organizaciones del Sur del mundo en defensa de los derechos de los trabajadores y organizaciones populares del Norte, para que ambas partes se pasen la información necesaria para programar las respectivas actividades.

Y así acordar las acciones que deben emprenderse en el Norte en apoyo de los derechos de los trabajadores del Sur. Desde hace algún tiempo estamos trabajando en la creación de un lazo telemático para poner en funcionamiento esta coordinación a través de INTERNET. El proyecto está ya en fase avanzada de elaboración...Es seguro que este proyecto estará ya funcionando, porque esta conferencia de Pisa se celebró en octubre de 1995.

Ver: Centro Nuevo Modelo de Desarrollo Sur-Norte
Nuevas Alianzas para la dignidad del Trabajo

Acción Cultural Cristiana Num 27
Salamanca 1996
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