Diccionario creyente, orante, ecuménico, universitario, hispano

Varios lectores han preguntado sobre algunos aspectos de este Diccionario de las Tres Religiones (Verbo Divino, Estella 2009) y quiero responder recogiendo cinco de sus notas: creyente, orante, ecuménico, universitario, hispano. Quiero añadir sólo tres observaciones. (a) Es un diccionario universitario, pero los autores principales han tenido que abandonar sus propias universidades…, de manera que no han recibido ninguna ayuda ni beca, sino sólo la palabra de una Editorial (Verbo Divino, Estella) prometiendo publicarles su trabajo, con un módico adelanto. Las limitaciones económicas han hecho imposible acudir a “firmas” que exigen pago previo o altos estipendios. (b) En ese fondo se inscribe la falta de un autor judío, que lamentamos muchos. De todas formas, X. Pikaza se siente tan judío como cristiano y ha procurado redactar las partes judías con exquisita imparcialidad y con gran benevolencia. (c) Como diré mañana, el diccionario ha hecho un gran esfuerzo por introducir el elemento femenino de las tradiciones y religiones, aunque también lamentamos que la aportación de mujeres no haya sido mayor. Como decía el cásico, habent sua fata libelli, los libros tienen su “destino” y son lo que son, no lo que se hubiera querido que fueran. Por otra parte, lo mejor es enemigo de lo bueno... Son muchos los que por querer hacer "lo mejor" nunca hacen lo bueno. Nosotros hemos querido hacer lo bueno, que ha sido lo mejor, en nuestras circunstancias personales y académicas. Quien quiera saber más… lea las cinco notas que siguen.

1. Éste quiere ser un diccionario de las comunidades creyentes (pueblo de Israel, Iglesia, Umma),

pues quiere responder a la fe y a la vida de las tres religiones. Ciertamente, no es un diccionario oficial, pues ninguno de los autores posee una autoridad pública dentro de su comunidad o iglesia, aunque algunos de ellos hayan enseñado en centros representativos de ella (A. Aya en la Universidad Islámica de Córdoba; X. Pikaza en la Universidad Pontificia de Salamanca). Los autores se saben y se sienten vinculados a sus propias instituciones religiones (iglesia católica, comunidad musulmana), aunque no han escrito en nombre de ellas, pues creen en la libertad de pensamiento dentro de su sociedad y de su religion. De todas formas, ellos han querido exponer y han expuesto con toda la fidelidad posible la fe básica de las religiones: la del judaísmo, entendido como pueblo de Dios; la del cristianismo, vivido como iglesia de Cristo; y la del Islam, concebido como umma, comunidad universal de creyentes.

De esa forma, ellos han querido poner de relieve la inspiración y tarea propia de cada una de las religiones, destacando así el monoteísmo nacional judío, las misión mesiánica cristiana y la pacificación universal musulmana. La idea original fue, en principio, que hubiera un autor de cada religión: un judío, un cristiano y un musulmán. Pero encontramos muchas dificultades a la hora de gestionar el proyecto y se decidió, por fin, que X. Pikaza se encargara de la parte judía y cristiana y A. Aya (que es musulmán) de la gestión de autores que elaborarían la parte islámica, encargando buena parte del trabajo a José F. Durán Velasco (arabista, especialista en mundo judío e islámico sin adscripción religiosa) y la elaboración del perfil de personajes históricos fundamentales para la tradición islámica a Yaratullâh Monturiol (musulmana).

X. Pikaza es cristiano y pertenece a la Iglesia Católica, de la que ha sido presbítero, pero conoce bien el judaísmo bíblico y se siente radicalmente judío (por el mismo hecho de ser cristiano); está convencido de que un buen cristiano tiene que ser radicalmente judío; así se siente y por eso se ha atrevido a exponer los elementos básicos de la fe y de la vida de la comunidad judía a lo largo de los siglos.

2. Éste diccionario quiere responder a la experiencia orante de las tres religiones.

Ciertamente, no es un manual de espiritualidad, ni una guía práctica de vida judía, cristiana o musulmana, pero ha tratado de destacar los aspectos vitales de las tres religiones, entendidas como experiencias y experiencia de encuentro con lo divino, en el sentido más hondo de ese término. Eso significa que no ha sido nuestra intención estudiar las religiones desde fuera, como espectadores curiosos, sino que las hemos mirado y presentado desde el interior, desde la práctica creyente y orante de sus fieles. Nos hemos sentido vinculados al culto de la Palabra del judaísmo, centrado en la lectura de los textos sagrados y en la oración compartida, en comunión con los orantes anteriores, en esperanza de salvación mesiánica. Hemos insistido en la importancia de la eucaristía cristiana, entendida como recuerdo de Jesús (y de todas las víctimas de la historia) y como experiencia y tarea de comida compartida.

Hemos insistido finalmente en riqueza de la intuición mística del islam concretada en la práctica de vida de los musulmanes; en el islam oficial no hay sacramentos, pero su conciencia de “sometido a Dios” (concretada en la shahâda) se vincula a la práctica de adoración que se debe hacer cinco veces al día (a solas o en grupo: antes de la salida del sol, al mediodía, a media tarde, al ponerse el sol y en el primer tercio de la noche) de un modo personal y en nombre de toda la humanidad, creada por Dios.

3. Es un diccionario ecuménico.

No hablamos del ecumenismo en general, no presentamos teorías sobre la vinculación de las religiones, sino que hemos hecho un ejercicio real de ecumenismo práctico, pensando juntos sobre los temas fundamentales de nuestras religiones y presentándolos de un modo respetuoso, sin búsqueda de falsas concordancias, sabiendo que las mismas palabras tal vez arrastran todo un mundo de diferencias irreductibles, pero que son parte del diálogo real.

No hemos querido convertir a nadie, ni atraer a los demás a la propia religión, pero hemos presentado con libertad y gran respeto nuestras perspectivas, convencidos de que cada religión es verdadera, pero que su verdad sólo puede mantenerse firme en la medida que es capaz de abrirse a un diálogo generoso con las otras religiones. No queremos una identificación rápida de las religiones, ni buscamos el mínimo común denominador, no queremos diluir una religión en otra, o todas en otra cosa (en un tipo de ética o política, de estética o de esoterismo pseudomístico), pero pensamos que cada una de las tres religiones, mirada en profundidad, abre un camino de experiencia ética y política, un camino de estética y de utopía, que puede ser principio de comunicación universal y fuente salvación para el conjunto de la humanidad.

No queremos, en principio, que un musulmán o judío se convierta al cristianismo (ni viceversa), aunque respetamos profundamente la libertad de elección de cada uno, sino que judíos, cristianos y musulmanes podamos dialogar, para que cada uno pueda ser más hondamente aquello que es y para que todos podamos buscar un futuro de concordia, iluminados por nuestros modelos de vida (Moisés, Jesús, Muhammad), todos ellos hijos de Abrahán, al servicio de la bendición y de la paz de todos los pueblos de la tierra.

4. Éste es un diccionario universitario.

Los aspectos anteriores (fe y teología, fidelidad comunitaria, oración y ecumenismo) han sido tratados con gran respeto, desde una perspectiva estrictamente racional, en un nivel académico de gran seriedad. Por eso decimos que éste quiere ser un diccionario de Universidad. José F. Durán Velasco es Doctor en Filología Semítica, Xabier Pikaza es Doctor en Teología y Abdelmumin Aya Doctor en Filosofía.
Estos dos últimos autores han sido profesores en los centros de estudio más prestigiosos de la Iglesia católica y de la Comunidad musulmana en España (Salamanca y Córdoba), aunque por razones diversas, para vivir e investigar con más libertad, se hayan visto “obligados” a dejar la docencia teológica. Han dialogado y compartido experiencias en los mejores centros académicos de España y de otros lugares.

Por eso, tras largos años de preparación, se han atrevido a elaborar y presentar este diccionario. Se trata de que una experiencia personal de diálogo pueda valer también para otro de tipo de personas, que por una razón o por otra no hayan podido cursar estudios universitarios de religión (cosa que, en parte se debe también a la escasa presencia de la religión en los estudios universitarios). Pero eso no significa que se haya rebajado la hondura de los temas y los textos, sino que se pretende presentarlos como parte de una experiencia personal, de un modo positivo, sin polémica, para todos los que estén interesados en el tema religioso.

Estamos convencidos de que la mejor defensa de la religión es su conocimiento. Por eso, al ofrecer un conocimiento más amplio de las tres religiones pensamos que estamos contribuyendo a su auténtica defensa cultural. Por todo eso, nos gustaría que este diccionario sirviera de soporte para profesores y docentes de religión, no sólo en la Universidad, sino en las escuelas donde se enseña el hecho religioso y las religiones concretas.

5. Éste es un diccionario hispano,

con la extensión geográfica que este término conlleva. España ha sido durante siglos el país de las tres religiones: Sefarad, Hispania, Al-Ándalus… Ha sido el país de Moisés de León y Jehuda-Ha-Levi, de Ibn ‘Arabî y de Averroes, de San Ignacio de Loyola y de San Juan de la Cruz. Reconociendo ese legado, los autores de este diccionario, uno vasco, una catalana y dos sevillanos, hemos querido recuperar de una forma activa (sin lamentaciones estériles) el mejor legado de la historia hispana, buscando el diálogo de las tres religiones, como muchas veces se quiso hacer y se hizo (con gran hondura, pero sin resultados duraderos) entre los siglos XII y XV. Aquella experiencia fracasó, con el triunfo de una parte (la cristiana) y la expulsión y negación de las otras dos partes (judía y musulmana).

Fue una historia de diálogo fallido que fracasó y hoy lo lamentamos, pues no fue bueno que hubiera vencedores y vencidos, en lugar de “hermanos” conviviendo y dialogando desde la diferencia. Hoy, pasados cinco siglos, pensamos que la experiencia de diálogo puede y debe retomarse y propiciarse y así lo hemos hecho, de manera concienzuda, respetuosa, académica, sin propagandas políticas estériles. Como hemos dicho, no proponemos la posibilidad de un diálogo, sino que hemos dialogado de hecho, y como efecto de nuestras conversaciones y trabajos compartidos presentamos, hoy este diccionario de las religiones monoteístas, que son religiones hispanas y mundiales. Por eso, siendo hispano, este diccionario puede y quiere ser universal.
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