Reino de Jesús y Manifiesto Eu-tópico de Adegi


Manifiesto eu-tópico
Hoy día, cuando…
1 Los entornos sociales y empresariales en los que nos movemos tienden a dificultar e incluso inhibir la generosidad, la cooperación y la alegría
2 Las fantásticas aportaciones del mundo de la empresa capitalista se ven ensombrecidas por la búsqueda de la eficiencia y los beneficios económicos sin límite, como si se trataran del valor final y único. Sin atreverse a preguntarse ¿a costa de que?
3 La falta de tiempo para muchas de las tareas esenciales de la vida en los países económicamente desarrollados está resultando aún más penosa para nuestra autoestima y para nuestro goce como seres humanos que la falta de dinero.
4 Todavía hay cientos de millones de habitantes del planeta tierra que sí tienen tiempo pero malviven en condiciones indignas de pobreza, enfermedad e injusticia.
5 La mayoría de jóvenes tienen grandes dificultades para soñar y se declaran masiva y resignadamente “realistas”.
6 Las utopías han fracasado tras ser impuestas a la fuerza, convirtiéndose en “distopías”,
7 Los grandes retos liberales de la igualdad-libertad-fraternidad y de la imaginación al poder todavía están pendientes de hacerse realidad.
8 Los programas de los partidos políticos y los textos de las grandes Constituciones y declaraciones de valores no ilusionan más que a algunos de los técnicos que los han confeccionado de forma escasamente participativa
9 La llamada “Responsabilidad Social de la Empresa” corre peligro de convertirse en un pequeño apunte contable más, ignorando que su principal motor histórico no será la mera reputación, sino la auténtica filantropía o amor por el ser humano.
(XP. Una suma de dificultades: la casa oscura de la realidad actual. Es uno de los análisis mejores que se pueden hacer, desde la Empresa. Pero faltan muchas cosas...
ADEGI ha destacado 9 dificultes... empezando por citar la falta de generosidad, cooperaicón y alegría... Éstas tres palabras son como el leit-motiv de todo lo que sigue...
Son nueve motivos importantes. Están bien planteados, desde la Empresa que quiere crear vida... o, mejor dicho, trabajo. Pero pueden faltar otros elementos:
--El derrumbamiento de los valores de tipo religioso. Es curioso que se cite la Revolución Francesa, pero la la religión ¿A qué se debe?
--El análisis del sistema capitalista que, en cuanto tal, hace muy difícil la función social de la empresa, del trabajo y de la vida
--Se dice que el motor de la historia es la filantropía (en clave de buen liberalismo-masonería--- Pero se ignora el análisis del interés y del deseo fetichista de la riqueza
--Falta el recuento de los millones de muertos y el por qué de su muerte
--Falta un programa de educaciòn... y falta el análisis de la política de estados (armas, ideologías de muerte)unidos al capital... No se tiene en cuenta la unión de Leviatán con Behemot, que se viene propugnando desde Th. Hobbes hasta Benedicto XVI)
NOSOTROS,
personas eutópicas cuyos sueños construyen realidades
MANIFESTAMOS QUE
1. Queremos ser propietarios de nuestro tiempo
2. Queremos trabajos con sentido
3. Queremos despertar nuestra conciencia personal y colectiva
4. Queremos un mundo mas respetuoso y cooperativo
5. Queremos más educación para la vida
6. Queremos facilitar que las mujeres asuman su poder
7. Queremos evitar el exceso de control y promover la confianza
8. Queremos una globalización más sensible y cosmopolita
9. Queremos lideres de sueños realistas
10. Queremos que la empresa sea un auténtico agente de cambio social de carácter histórico.
(XP. Éste es el Decálogo del manifiesto eu-tópico, de buen lugar (no u-tópico, de no-lugar). Como se verá, se empieza valorando el tiempo, el trabajo con sentido, la conciencia personal y la solidaridad... (del 1 al 4...), para desembocar en una empresa mesiánica, una empresa como agente de un cambio social de carácter histórico... (num 10).
Fijaos:
a) Es una empresa sin religión, pero que se hace ella misma religión, con rasgos mesiánicos... Quiere se motor del cambio de la historia
b)Los temas educacion-mujeres etc son los normales en nuestro tiempo... Pero falta quizá la búsqueda de formas de tiempo con sentido, lo referente al amor personal, al arte, a la creación de familia...
b) La empresa antigua (empresa-casa) ha creado familia. Este empresa, por ahora, ha roto familia ¿se estudia esto?
c)Falta el análisis de la empresa demoníaca, como cierta empresa farmacéutica actual, cierta empresa del tiempo-libre, que está al servicio del poder-poder y de la esclavización de las multitudes
d)Falta la búsqueda de un cambio político radical... La política actual no sólo es "paralítica", sino paralizante y mentirosa... El manifiesto no entra en ese campo...
e)Yo suelo hablar de la santa trinidad (padre-madre, hijos, comunión-familia), que está en la línea cristiana... Aquí seguimos estando en la mala-trinidad, que es capital-empresa-mercado, que se autoalimentan... en un contexto de Estado-Cautiverio... El manifiesto empieza a abrir camino, pero necesita un análisis mucho más fuerte de lo que está en el fondo)
Desarrollo de las diez propuestas eu-tópicas
1. Queremos ser propietarios de nuestro tiempo
La eficiencia y la productividad son realmente necesarias para el mantenimiento y generación de empleo, así como para el desarrollo económico y social general de los países. Sin embargo, estamos asistiendo a una preocupante pandemia mundial de insatisfacción, desmotivación y estrés laboral y familiar paralela a este desarrollo.
El eficientismo, la presión ilimitada del capitalismo globalizado para obtener cada vez más ganancias con menos costes, debe equilibrarse con la respuesta a una pregunta ética y emocionalmente bien significativa: ¿a costa de qué otros valores y resultados?
Hemos de actuar en consecuencia para conseguir no sólo la sostenibilidad medioambiental sino también la sostenibilidad emocional, legitimando y facilitando el tener tiempo de ocio para tareas humanas esenciales tales como jugar, leer, cuidar de los hijos, pensar, tener amigos, amar o”simplemente” ser. Las empresas, los gobiernos y los sindicatos han de poner en marcha programas específicos y significativos de equilibrio entre trabajo y vida. Hemos de poner más vida en el trabajo y trabajarnos más la vida. Las personas hemos de ser más capaces de decidir cómo realmente queremos vivir.
El exceso de trabajo es un signo de ineficiencia, de desorganización y de inseguridad de fondo. “Dificulta en gran medida la contemplación de la belleza y de la verdad (Aristóteles).Y es causante de enfermedades y trastornos individuales, familiares y sociales. La falta de tiempo ya no es un signo de éxito en la vida, y hemos de aprender a decir “no”, superando la culpabilidad convencionalmente asociada a saber vivir. Sin embargo, las soluciones individuales son excesivamente “heroicas”. Hemos de producir una corriente de pensamiento social que las legitime y facilite.
2. Queremos trabajos con sentido
Si se desea evitar el “absentismo psíquico” creciente en las empresas, responsable de una gran falta de productividad laboral, el diseño de puestos de trabajo debe incorporar mayores grados de incentivos de autonomía, de variedad, de posibilidad de creatividad, de reconocimiento emocional y de sentido trascendente de utilidad para los demás.
Las personas han de ser auténticos fines de la empresa a potenciar, y no meros “recursos humanos” a optimizar como si de máquinas se tratara. Este es un cambio de enfoque filosófico de estrategia de empresa de gran trascendencia positiva, tanto a nivel ético como emocional y, por supuesto, económico.
3. Queremos despertar nuestra conciencia personal y colectiva
Necesitamos herramientas de centramiento y meditación que nos permitan acceder de forma precisa y constante a nuestra conciencia como seres humanos. “Más ser y menos hacer por hacer”. No se tarta de aliviar o descargar nuestra conciencia, sino de despertarla y expandirla
Hemos de ser capaces de saber “observar” nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras conductas, para así poder modularlas positivamente según el contexto. Esta liberación se asocia a una mayor comprensión de los demás y de todo lo que nos rodea.
Tal como sugería Gandhi: Nosotros debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo
4. Queremos un mundo más respetuoso y cooperativo
Existen tres dimensiones de respeto: a uno mismo, a los demás y a la naturaleza. El respecto activo es un valor radicalmente transformador.
La falta de cooperación y el exceso de individualismo impide la solución de las principales problemas de nuestro tiempo.
La falta de respeto a los demás y a la naturaleza tiene mucho que ver con el desarrollo capitalista sin contemplaciones éticas ni estéticas, e incluye desastres humanitarios, paisajísticos, ecológicos y epidemiológicos que pueden acabar poniendo en peligro a nuestra propia especie humana.
El respeto a los demás también debe incluir contar con ellos de forma democrática para que puedan diseñar su propio futuro. La formulación de metas y reglas del juego, tanto a nivel de continentes y países como de ciudades y todo tipo de organizaciones y empresas, debe basarse en diálogos democráticos y cooperativos entre todos los componentes y grupos de interés del sistema, superando el actual aislamiento de los líderes y sus colaboradores o ciudadanos. Las Constituciones y pomposas Declaraciones de Valores generadas desde arriba y sin auténtica participación previa en su formulación y atribución de sentido están condenadas a acumularse en las estanterías.
5. Queremos educación para la vida.
Tanto en la escuela como en la universidad y en la formación en la empresa hay que incorporar programas de desarrollo de valores humanos, de expresividad y de comprensión y gestión de emociones.
Necesitamos aprendizaje significativo y superación definitiva de la “enseñanza” memorística y desintegrada actualmente predominante, vacía de vida y de sentido, rápidamente olvidada, y que el pobre e indefenso individuo engulle mientras lo inmovilizan en su asiento las cadenas del conformismo (Rogers). Habrá que motivar y reciclar adecuadamente a los docentes para ello. Y habrá que reformar a los reformadores de los planes de estudios. ¡Obviamente!
6. Queremos facilitar que las mujeres puedan asumir su poder
Hay que facilitar por parte de los hombres y de las mujeres un cambio en el predominio actual de género en las estructuras de poder de las instituciones y empresas. La autocracia organizativa, el gasto armamentista, las guerras y las hambrunas siempre han estado promovidas por valores de dominación y agresividad mayoritariamente sustentados por varones. Hemos de buscar una nueva esperanza de cambio mundial por parte de mujeres cuyos valores como seres humanos les permitan no mimetizar conductas tradicionalmente masculinas que resultan éticamente depredadoras y emocionalmente toscas.
7. Queremos evitar el exceso de control y promover la confianza
Tanto en la Administración Pública como en la empresa privada hay que evolucionar de la prioridad por las estructuras de control jerárquico y de medición excesiva a la primacía de la confianza, la simplicidad y la iniciativa. Y hay que utilizar las nuevas tecnologías para agilizar las cosas, no para complicarlas innecesariamente y sobrecargar de información irrelevante..
8. Queremos una globalización más sensible y cosmopolita.
Es urgente recuperar en forma de una nueva síntesis del pensamiento mundial el bagaje humanista de antiguas potencias culturales tales como Europa, China e India. Si estos países olvidan sus orígenes culturales se sumarán al tren del capitalismo eficientista sin añadir el auténtico valor de muchos de sus valores: simplemente será más de lo mismo, muchísimo más de lo mismo.
9. Queremos líderes de sueños realistas
Necesitamos líderes capaces de combinar los valores del sueño humanista con la capacidad de gestión del pensamiento pragmático. Necesitamos estilos de liderazgo constructores de confianza y generadores de auténtica estima y autoestima, que sepan equilibrar el desarrollo económico con el desarrollo ético y el desarrollo emocional. Nos cansan los líderes tópicos sin tiempo, controladores, arrogantes y convencionales. Necesitamos líderes con tiempo para su desarrollo personal, constructores de confianza, humildes y postconvencionales.
10. Queremos que la empresa sea un auténtico agente de cambio social de carácter histórico.
El mundo actual está más influido por las empresas que en ningún otro momento de la historia. El capitalismo salvaje ha de transformarse en un capitalismo sensible, no conformándonos con un capitalismo “sostenible”. La empresa tiene una triple e ineludible responsabilidad económica, ético-ambiental y emocional interna.
Hemos de potenciar el emprendedurismo con valores emocionales y solidarios. Y hay que dejar de hacer declaraciones de valores con fines meramente publicitarios e incluso manipulativos.
La principal responsabilidad y mérito social de la empresa pasa por la creación de puestos de trabajo en todo el Planeta con buenos salarios, posibilidad de expresión, reconocimiento emocional y tiempo para vivir. Además, las empresas han de crear alianzas estratégicas perdurables de acción social entre ellas, con gobiernos, con organizaciones no gubernamentales y otras entidades creadas para el desarrollo humano.
Haciendo las cosas bien con las personas, sabiendo armonizar de forma sinérgica el desarrollo económico con el desarrollo ético y el desarrollo emocional auténticos, la empresa se convertirá en el factor de cambio social positivo más trascendente del s. XXI.
La vida es una decisión personal.
Cuando las cosas no pasan es porque no hemos decidido que pasen.
Más que “ver para creer”, pensemos que hay que “creer para ver”
Las palabras verdaderas transforman el mundo
¡Salud y realismo utópico!
XP. ADEGI es lo mejor que conozco en el campo empresarial... Pero lo que dice y propone es aún poco y poco radical. Me gustaría discutir algunas de sus propuestas... Entre ellas la más significativa puede ser queremos líderes... Sí, hacen falta líderes, pero líderes para que el liderazgo sea del pueblo, un pueblo educado, que asuma su propio camino sabiendo hacia dónde quiere dirigirse