"Un sacerdocio aislado del pueblo de Dios no es católico", asegura Francisco, contra los sacerdotes "superhombres" y "el chismorreo" de los "curas solterones"

Francisco, contra los sacerdotes "superhombres" y "el chismorreo" de los "curas solterones"
Francisco, contra los sacerdotes "superhombres" y "el chismorreo" de los "curas solterones"

“Chismorrear, es un hábito de los grupos cerrados, un hábito incluso de los sacerdotes que se convierten en solterones: van, hablan, cotillean... No ayuda. Déjalo ir. Mirar y pensar en la misericordia de Dios. ¡Y esto nos perjudica a todos! No está bien”

"Si ustedes piensan en un sacerdocio aislado del pueblo de Dios, eso no es sacerdocio católico, no; ni tampoco cristiano"

"Para poner al pueblo santo y fiel de Dios en el centro hay que ser pastor. ‘No, yo quisiera ser solamente un intelectual, no un pastor’. Pues pide la reducción al estado laical, te sentará mejor, y sé un intelectual. Pero si eres sacerdotes, sé un pastor"

No a los "curas solterones", que viven del "chismorreo", ni a los "sacerdotes superhéroes", que "acaban mal, todos ellos". El Papa Francisco volvió a trazar los males del clericalismo durante su audiencia a la comunidad sacerdotal de San Luis de los Franceses. "Los curas superhombres acaban mal, todos ellos. El sacerdote frágil, que conoce sus debilidades y habla de ellas con el Señor, ese irá bien", subrayó Bergoglio.

“Chismorrear, es un hábito de los grupos cerrados, un hábito incluso de los sacerdotes que se convierten en solterones: van, hablan, cotillean... No ayuda. Déjalo ir. Mirar y pensar en la misericordia de Dios. ¡Y esto nos perjudica a todos! No está bien” glosó Francisco, advirtiendo de la tentación de "crear pequeños grupos cerrados, de aislarse, de criticar y hablar mal de los demás, de creerse superiores, más inteligentes".

El Papa, con los curas de San Luis de los Franceses

Curas de laboratorio, sin el pueblo

En un discurso que improvisó en buena medida, y en el que también lamentó a los que quieren formar sacerdotes como "una cosa de laboratorio", olvidando al pueblo, que es a quien se debe, y de quien toma su razón de ser, Francisco incidió en que "no se puede reflexionar sobre el sacerdote fuera del santo pueblo de Dios".

Más aún: "El sacerdocio ministerial es consecuencia del sacerdocio bautismal del santo pueblo fiel de Dios. Esto, no lo olviden. Si ustedes piensan en un sacerdocio aislado del pueblo de Dios, eso no es sacerdocio católico, no; ni tampoco cristiano”, insistió Bergoglio.

Si ustedes piensan en un sacerdocio aislado del pueblo de Dios, eso no es sacerdocio católico, no; ni tampoco cristiano

Y es que, para el Papa “para poner al santo pueblo fiel de Dios [en el centro hay que], ser pastores: pastores", y  no aquellos que dicen "‘No, yo querría ser sólo un intelectual, no pastor’". Si es así, añadió Francisco, "pide la reducción al estado laico, te hará mejor, y sé un intelectual. Pero si eres sacerdote, sé pastor. Serás un pastor, en muchas formas de hacerlo, pero siempre en medio del pueblo de Dios".

Francisco, con la comunidad sacerdotal de San Luis de los Franceses

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