El jesuita Llorenç Puig cuenta su experiencia de "indignado" en la Plaza de Cataluña Acampadas: espíritu nuevo, interrogantes abiertos, esperanza que sigue

(Llorenç Puig, Cristianisme i Justícia).- Estamos viviendo estos días en nuestras plazas y calles un fenómeno nuevo. No es evidente cómo interpretarlo. Suscita debate y sobre todo perplejidad. Genera incomprensión y escepticismo por un lado, y por el otro grandes esperanzas. He tenido la ocasión de seguir de bastante cerca este movimiento durante estos días, y quisiera compartir algunas impresiones y reflexiones. Lo haré desde mi doble condición de científico, de modo que el análisis será fenomenológico a partir de las observaciones hechas, y de jesuita, con lo que el énfasis estará sobre todo en la dimensión profunda, humano-espiritual, de lo que está pasando aquí.

Un desarrollo más riguroso a nivel sociológico o político necesitará más tiempo, más perspectiva. Nos encontramos ante unos brotes todavía tiernos que no sabemos qué tipo de árbol darán. Pero estos brotes delicados tienen rasgos prometedores.

1) Algunas impresiones de este movimiento

Éste es un movimiento que cautiva a los que se acercan. Sí, cautiva porque se ve frescura ("puedes decir que soy soñadora, pero no soy la única", escribía una chica en un cartel). Se percibe deseo de salir del callejón sin salida del consumismo (uno de los carteles decía: "menos materialismo y más humanismo"). Se percibe espíritu, se palpa esperanza, se respira humanismo. Se habla en las asambleas, una y otra vez, de que este movimiento trata, en primer lugar, de "ensanchar la conciencia y ganar la dignidad". En esto me parece que se sigue la línea que plantea el viejo pero esperanzador Hessel, cuando recuerda que "la peor de las actitudes es la indiferencia, el decir ‘yo no puedo hacer nada, yo me las apaño'.

Pero también se percibe indignación en la línea constructiva y de resistencia pacífica pero vigorosa de Stéphane Hessel. Crítica a un sistema que se ve cómo ha fallado, y aún más, un sistema que se ve que falla periódicamente. Nos encontramos ante un espíritu crítico -por fin, podríamos decir-, que protesta ante las graves desigualdades de nuestro mundo.

Como bien dice Hessel, "la brecha entre los más pobres y los más ricos no ha sido nunca tan grande, ni la búsqueda de dinero tan apasionada". Es así. Pero frente a esto, se han formado multitud de concentraciones de personas que quieren seguir soñando. Y quieren hacerlo desde una postura no ingenua, sino participativa y desde un espíritu crítico informado y formado. Es por ello que, simbólicamente, se ha puesto pocas horas después del desalojo brutal de la plaza, una biblioteca con libros de análisis de la realidad económica, social y política...

Una de las cosas que más destacan de lo que estamos viviendo es la importancia e insistencia dada a la no violencia. Ya desde el principio esta llamada a la resistencia pacífica estuvo bien presente. Pero después del brutal ataque de los Mossos, que se puede ver en este vídeo que refleja muy bien lo injustificado de la actuación de la policía "Los Invencibles de la plaza Cataluña", el clima que se respiraba en la plaza esa misma tarde era impresionante: gente fregando el suelo de la plaza, de nuevo pequeños grupos de diálogo, carteles que se iban colocando tranquilamente, y de noche una asamblea con mayor asistencia todavía que las anteriores, en la que el tono fue de una mezcla de reivindicación avivada, mayor indignación y tristeza por lo vivido por la mañana.

La brutalidad de la intervención policial dio un carácter épico a esta acampada. Esto hizo que se viviera un refuerzo en las reivindicaciones, y a la vez una reafirmación del deseo de continuar con la resistencia pacífica, esa resistencia llena de aire humanizador y esperanzado. Creo que se ha vivido lo que tan bien dice Hessel: "hay que preferir la esperanza, la esperanza de la no-violencia. Es el camino que debemos aprender a seguir".
Otra cosa que llama la atención de esta Acampada es la fuerte organización que hay. En efecto, se es bastante estricto en el tiempo en los turnos de palabras, la organización a base de comisiones de trabajo es la base de todo, y están muy organizados los servicios sanitarios, de cocina y de seguridad.

En efecto, se vela porque en las asambleas los pasillos de evacuación (marcados en el suelo con cinta) estén libres... y se dieron instrucciones muy concretas a nivel de higiene (‘a partir de ahora debemos limpiar el suelo con lejía, los platos de plástico no se reutilizarán, no tomar mayonesa ni atún en lata...') y se dejó de utilizar butano en la cocina ante el peligro que podía ocasionar la coincidencia con la celebración de la victoria del Barça en la Champions.

Además, dentro de las reglas que se han establecido en las asambleas (como el utilizar lenguaje gestual para asentir, decir que no, o para indicar que el discurso se alarga), llama la atención el cuidado que se pone para buscar consensos o al menos decisiones bien meditadas. En efecto, para la toma de decisiones se pide primero que las propuestas se hagan a través de las comisiones. Y éstas, tras discusión interna, las presentan a la asamblea. Pero la votación no es inmediata, sino que se dejan 24 horas antes de proceder a ella, para que se puedan pensar y profundizar las cosas. Me parece una buena manera de intentar que las cosas se vayan elaborando de manera progresiva y colectiva...

Pero lo curioso es que, cuando en un turno de palabras una persona dijo que haría falta un liderazgo para llevar a cabo los objetivos que se van planteando, un líder que ayudara a canalizar las cosas, la asamblea de forma unánime, inmediata y clara, hizo saber su disconformidad. No se quieren líderes, personas individuales que conduzcan el proceso. "En todo caso, un grupo", decían algunos alrededor mío... Y es que, efectivamente, se ha ido teniendo una cierta rotación en las personas que iban moderando las asambleas y organizando las cosas.

Por tanto, creo que efectivamente la experiencia de estas Acampadas tiene un aire nuevo, fresco, diría que incluso una tonalidad ‘espiritual' y deseosa de humanización y de justicia para todas las personas. Se ve realmente una gran ‘sed de justicia', esa de la que nos hablan las bienaventuranzas...

2) Preguntas que van surgiendo

De todos modos, tras estas observaciones que muestran por qué creo que cautiva e ilusiona lo que se vive en las plazas, surgen una serie de interrogantes.

a.- El primero de ellos es: ¿cuál será la evolución de las acampadas y, más aún, de este movimiento? Creo nadie tiene la respuesta. Me parece que estamos ante un sistema inestable, como los sistemas físicos cuasi-caóticos, en los que minúsculas variaciones de alguna de las condiciones pueden producir cambios sustanciales en su estado. No se puede predecir bien si se consolidará todo esto, si tomará consistencia, o si se deshinchará como un globo por el simple agotamiento de los que están más presentes, o porque empieza a degradarse el ambiente.

En efecto, me parece ver algunos síntomas de pérdida de la frescura inicial, de degradación que se ve por ejemplo en el aumento de personas externas a las Acampadas que, borrachas, se plantan en la parte del escenario y realmente interfieren en lo que se hace. No es nada serio, pero me parece que es un signo de degradación que puede hacer cada vez más marginal lo que sucede en las plazas.

También empieza a haber algunas voces autocríticas (sí, la autocrítica es importante para avanzar), que se plantean el peligro de que las acampadas pierdan su vigor reivindicativo y propositivo serio, y pasen a ser más ‘circos' que verdaderos ágoras que tan bien irían en nuestro momento actual. Como dice un documento que ha circulado por la plaza, "que la acción y la construcción sea nuestra prioridad!". Me parece que así debe ser, y que hay que cuidar estos brotes...

En sentido contrario, otro interrogante que me surge al vivir y observar todo esto es el de si se tendrá la paciencia y perseverancia suficiente para continuar la lucha. Claro, la primera cosa es que, al no verse éxitos inmediatos y al ver el tamaño del ‘Goliat' al que se enfrenta todo esto, las personas que han ido viniendo entusiasmadas a la plaza, vayan cayendo de nuevo en la resignación o en el ‘no hay nada que hacer', en un ‘fue bonito mientras duró'.

Esto me parece que sería realmente lamentable. Pero la otra posibilidad a la que podría llevar la falta de paciencia es al creer que lo que falla es el método de la resistencia pacífica, y que se cayera en la tentación de empezar acciones violentas o que rompieran el espíritu de consenso y de estar todos/as a una, como se está ahora.

Creo que el difícil equilibro a conseguir será éste: mantenerse en una línea que mantenga los principios fundamentales de integración, creatividad y de resistencia y lucha pacífica, pero a la vez con el ímpetu y energía que den la suficiente perseverancia para seguir adelante durante tiempo. Hace falta tiempo, ir paso a paso, y con creatividad para ello. Y ésto no es sencillo.

b.- Otro gran reto que queda es el de extender lo que pasa en las plazas a las diferentes capas de nuestra sociedad, y los diversos lugares de nuestra geografía. Debe extenderse realmente en los diversos barrios y ciudades de nuestro país... y también de la geografía mundial. En efecto, este movimiento nuevo ha de ser global, en alguna medida, porque la realidad que se cuestiona es global. Por ello es importante aprovechar las redes sociales, hacer llegar a otros lugares las inquietudes y afanes de aquí, y compartir lo que se vive con otros lugares del mundo.

Ésto ha pasado ya, y sin duda debe seguir: Islandia, Grecia, los países del norte de África han estado muy presentes en el imaginario de los concentrados... y ahora España también lo estará en otros lugares. Creo que por aquí se está produciendo un ‘ensanchamiento de nuestra conciencia' en el sentido de que hoy día, con las redes sociales, lo que pasa en cualquier rincón del mundo, de algún modo cada vez más real, ‘nos pasa también a nosotros'.

Y sobre la incidencia que puede tener todo esto en nuestro país, me gusta recordar una frase que oí uno de los primeros días, y que twiteé porque me pareció importante: "la clave es que el movimiento cale en todos los niveles; si no, será marginal". Creo que es bien cierto y que hay que tenerlo en cuenta...

c.- Finalmente, quisiera recordar también la necesidad de que se consoliden ámbitos de reflexión seria sobre la realidad de nuestro sistema socio-económico-político. Pero no ya solamente una reflexión muy profunda y técnica, sino con elementos transversales, que tenga en cuenta esta dimensión social y ‘humanizadora' que hoy se pide a gritos, y que además sea creativa, que busque nuevas vías y nuevos paradigmas.
Digo esto porque una de las críticas y de los interrogantes que despierta todo este movimiento es el de si será capaz de tener en cuenta la complejidad de la realidad de hoy.

El peligro de considerar toda esta complejidad es que nos deje nuevamente parados y perplejos ante la magnitud de la realidad ante la que nos enfrentamos. ¿Cómo salir de ahí? Me parece que la única solución es cambiar nuestro paradigma, nuestra manera de entender y enfocar las cosas desde su raíz. Creo que ésta es la novedad que se apunta en todo este movimiento, la que me parece que se reclama de algún modo, y tal vez la única salida posible a nuestra situación. Tal vez, desde este nuevo paradigma, las cosas sean, en realidad más simples de lo que nos parece.

3.- Como conclusión, diría que ojalá no quede todo esto en un bello recuerdo enterrado en mucha resignación, ni tampoco en el inicio de ‘algo que empezó bien, donde mucha gente se sentía incluída, pero que luego se sectarizó y marginalizó'...

Ojalá estas Acampadas sigan un curso positivo, que posibilite las novedades que necesitamos hoy, y que estas plazas donde se vive todo esto, sean realmente nuevos ágoras de nuestras ciudades, donde se opina libremente, donde todo el mundo se siente invitado, donde se construye ciudadanía, se tratan los problemas y se buscan soluciones constructivamente, entre todos y todas.

Ojalá podamos hacer caso de lo que un día se dijo en una asamblea: "hay que ensanchar el alma y el espíritu, y no tener prisa: llegaremos lejos!".

Galería de fotos: https://picasaweb.google.com/puigpuig/SeleccioFotosAcampadabcn_110602?feat=directlink

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