Creación y cigüeñas, lo que va de ser niño a ser adulto.
CREACIÓN Y CIGÜEÑAS. Una ironía de ciencia contra creencia. La evolución es ciencia admitida y asentada. Sin embargo los creyentes siguen empeñados en enseñar el mito de la creación del Génesis, con su continuación del Arca de Noé, todo ello adaptado ahora a las nuevas circunstancias.
Con la misma consistencia científica se podría adaptar el chascarrillo infantil sobre origen de los niños, de los tiempos en que la sexualidad era tema vidrioso o tabú, a las enseñanzas sobre sexualidad en las escuelas. Me refiero al mito aquel de la cigüeña que trae los niños de París.
La misma altura científica tienen el paraíso, la creación y el arca que la cigüeña parisina.Pero la Creación se sigue manteniendo en las enseñanzas y la da por supuesta la creencia.
NIÑOS SIEMPRE.- Pero no por crecer se deja de creer. El niño lo mismo cree la Historia del Diluvio que El Sastrecillo Valiente. Las connotaciones vitalistas de una y otra historia vendrán a adherirse después.
El niño no cree, vive. Quizá para vivir, debiéramos ser niños toda la vida, pero ésta, lo queramos o no, nos empuja a afrontarla y a tomar decisiones: debemos ser adultos a la fuerza.
El niño confía absolutamente en sus padres: los nuestros son Naturaleza y Sociedad. Los crédulos han inventado otro: Dios-Padre. Es la eterna adolescencia que no admite el hecho tan natural de que los padres mueren: cuando esto queda asumido, el hombre se hace adulto, porque es él el que encara la vida. El mito de Dios-Padre no debiera durar más allá de los Reyes Magos.
Somos donde vivimos, natrualeza y sociedad. No hay más. No busquemos más. No necesitamos más. Las otras necesidades son sobrevenidas, creadas por el hombre, entre ellas la de adorar y ahumar a un pretendido Dios-Padre.
CONTRA EL NIÑO.- Los mitos se instalan de forma permanente en la mente virgen del niño. No busca porque se lo dan todo hecho y pensado: encuentra. Y todo lo que encuentra lo hace suyo.
La mayor parte de lo que el niño recibe está constituido por pensamientos y estructuras de adulto, para “cuando el niño sea adulto”.
¿Han caído en la cuenta --sacerdotes, políticos, agitadores de masas-- del delito que puede constituir el corromper su formación con ideas que van a determinar sentimientos, conducta, reacciones vitales y sociales?.Lo más terrible, irrisorio o contradictorio es que son ellos los que dijeron ¡Ay de aquél que escandalizare a uno de estos pequeños!. Escándalo es enseñarle que Jesús está triste por su rabieta... o que si es malo le espera un tormento de fuego eterno...
CUENTOS Y ESCÁNDALOS.- Fantasías seductoras y mentiras embriagadoras, cuentos a fin de cuentas, que se graban a fuego en la mente de los niños, que se fortalecen en la adolescencia y que es muy difícil desprender de adultos.
El adolescente no tiene todavía vigor intelectual para desprenderse de ellas y, quizá, las alimenta más.
El hombre adulto, por urgencias vitales o carencia de ritos, se siente esclavo de quien tiene organizada su vida. Y al hacerse viejo, no tiene fuerzas para correr en pos de la verdad o se encuentra cómodo en el consuelo...
¡Cuántos pasan su vida sin saber que han tenido la verdad al alcance de su mano, una verdad que podría haberlos hecho libres!
Libertad o verdad, que es lo mismo: la libertad de desprenderse de creencias bastas --el credo cristiano, por ejemplo-- y la libertad que propicia códigos morales autónomos.