Hoy es “La Candelaria”, fiesta muy enraizada en el pueblo y que todavía se celebra con solemnidades añadidas en algunas localidades rurales de nuestro suelo patrio.
Es otra fiesta “sustitutoria”, fiesta “manta” que pretende tapar celebraciones previas tildadas de paganas.
Para comprender mejor el sentido de tal fiesta es menester tener presentes los cuatro componentes que la integran.
1. El hecho climatológico: Febrero es el mes central del invierno, en él quiebran sus rigores, los días son más largos, la naturaleza quiere volver a renacer. Éste es el sustrato real de las celebraciones comunes a tantas y tan diversas culturas.
2. Las celebraciones romanas, las Lupercalia, que a su vez provienen de otras que no es el caso rememorar. Fiestas con presencia fundamentalmente femenina.
3. La mitología celta. Festividad de Imbolc. Reune en torno a esta fecha numerosas leyendas con fondo y sustrato cultural similares.
4. La normativa judía de la “purificación” de la mujer que ha tenido un hijo [1], rito común a muchas otras culturas.
I.- El día de la Candelaria o de la Purificación de la Virgen María, el 2 de febrero, fue instituida por el Papa Gelasio I (492-496) Es también la “fiesta del fuego” o de la luz. La purificación puerperal y de las candelas viene a ser el antídoto cristiano de la fertilidad pagana y de las antorchas lupercales.
A efectos de concordancia de fechas, no olvidemos que el Nacimiento de Cristo también se conmemoró durante un tiempo el día 6 de Enero y que en el mes de febrero se celebran otras dos festividades de origen pagano, San Valentín y los Carnavales.
El nacimiento de Jesús, como se sabe, se celebra en una fecha acomodaticia, es decir, se la hizo coincidir con el 25 para sustituir festividades romanas. Por la misma razón la Candelaria sería también fecha arbitraria. Muy a propósito se hicieron coincidir ambas con celebraciones solares precedentes.
La tradición u obligación ritual judía prescribía llevar una vela al templo y “purificarse”. “La mujer cuando pariere varón será inmunda siete días… Y treinta y tres días estará en las sangres de su purgación… Durante ese tiempo, la mujer no tocará ninguna cosa santa ni vendrá al santuario.(Lev, 12)
II.- Los romanos celebraban las Lupercalia a mediados del mes de febrero donde se honraba a la loba que amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma. Como en el caso de la diosa Brigit –1 de Febrero-- hay un elemento constante, la leche nutricia. Eran las fiestas del fuego y de la fertilidad en honor de Pan (o Fauno, o Luperco, la Loba, etc).
Las fiestas que por estas fechas (carnaval) se celebran en Xinzo de Limia, Laza y Verín claramente proceden de las lupercales: los cigarrones, pantallas o peliqueiros azotan a la gente con fustas de cuero y recorren las calles con cencerros en honor a los pastores (Fauno Luperco, dios de los pastores) golpeando a los viandantes con "bochinchas", vejigas de cerdo infladas (sentido purificador y provocador de la fertilidad femenina).
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[1] He aquí un claro ejemplo de "credulidad consentida" y de pugna entre credulidad y racionalidad=sentido común.
¿Por qué una mujer que ha dado a luz es impura? ¿De qué tiene que purificarse? ¿Por qué la obligación de someterse a ritos absurdos?
Bibliografía: Mitología cristiana. Fiestas, ritos y mitos de la Edad Media. Philippe Walter. Paidós.