Yo no busco las fotografías. Las que me dan sus amigos. Que para eso mejor tener enemigos.
El P. Ignacio Echarte, perdón, Iñaki, con un nudo Wilson que ya no lleva ni el más hortera de los hoteras, y una cara de hacer amigos que supongo no encontrará ninguno. Tal vez el P. Nicolás que no debe tener ni idea de como se llevan los nudos de la corbata. Cosa que no se la critico lo más mínimo.
Puedo estar muy aquivocado. Seguramente lo estaré. Pero pienso que no habrá ningún joven es España que aspire a ser como eso. No entro en las profundidades de su alma. Tal vez sublimes. Santo entre los santos aunque los padres Recondo y Sagüés no se hubieran enterado. Pero, por favor, qué sus amigos nos ahorren sus retratos. O es que no son sus amigos.
Acepto la imagen del P. Nicolás. Con clergymen o despechugado. Me gustaría otra pero vale. Tampoco hay que hacernos pasar por todo. ¿El horterismo al poder?
Sé que hay gente para todo. E incluso novicios. Pocos pero algunos. La imagen echa para atrás. Para ser eso me hago Registrador de la Propiedad, bombero o conductor de autobuses. Digo. Tal vez equivocadamente. Aunque pienso que por los resultados, no.
Os doy mi palabra de honor de que no busco las peores imágenes. Sólo reproduzco las que nos manifiestan. Generalmente sus amigos.
Claro que el nudo Wilson no tiene por que ser el reflejo del alma. Sólo el de un hortera. Con alma tal vez santísima. Pero hasta me da la impresión, y ojalá me equivoque, que tampoco.