La sentencia del Tribunal Constitucional ha servido para que diversos sectores de la Izquierda expresen protestas y pidan la revisión de acuerdo del Estado español con el Vaticano.
Algunos pensarán que están dando un apoyo a los profesores de Religión. Nada de eso. Les están dando la puntilla. Pero hay bobos que no se dan cuenta.
En el momento en que la Iglesia no pueda controlar la enseñanza que se dé sobre la Religión inmediatamente dirá a los católicos que no lleven a sus hijos a esas clases. Y se terminarán las clases y sus profesores.
Pues ya ven el porvenir que les espera si todos estos muchachitos tan celosos por los derechos de una docena de profesores llegan a conseguir defenderlos