Parece una campaña orquestada y pagada. A mayor gloria del arzobispo de Barcelona.
Yo sigo pensando que en el próximo consistorio no le cae y que, además, no se lo merece. Por supuesto que puedo equivocarme. El tiempo lo dirá. Pero mucha mano en Roma parece que no tiene. Y resulta mucho más fácil darle un auxiliar que un capelo. Pues tampoco llega el auxiliar. Y sí noticias de que se rechazaron sus candidatos.