Por el Blog de mi amigo, con quien tantas veces discrepo, Julián Moreno, me entero que la estrella de TeleMadrid, Sánchez Dragó, llevó a su programa a Leo Bassi.
Me parece absolutamente impresentable. Y una agresión a todos los católicos que pagamos nuestros impuestos en la Comunidad de Madrid y no pocos hasta hemos votado a Esperanza Aguirre.
Ya me pareció un inmenso error entregar ese espacio informativo, que tan bien había llevado Germán Yanke a ese personaje extravagante, culto y con desaforados afanes de protagonismo. Y muy divergente, y hasta insultante, con los sentimientos católicos.
Además se empeña en demostrarlo. Pues, Doña Esperanza, Gallardón me ha tocado ya tanto los cataplines que lo va a votar, por mi parte, su señor difunto padre. Pues a usted le digo lo mismo. Como vuelva a salir Leo Bassi, o alguien de su calaña, en la televisión que pago yo y otros muchos católicos, y no usted o su señor marqués marido. O conde, que me da lo mismo y me trae sin cuidado. Le va a votar su abuela.
Todo el mundo se equivoca. Yo el primero. Llegué a creerme que teníamos una gran presidenta de la Comunidad de Madrid. Pero estoy comprobando que se la meten doblada. Que es tonta o se lo hace. Y que hasta le gusta.
Yo ya lo tengo claro. O Sánchez Dragó o usted. Simancas al menos no me engaña. Usted o nos engaña o es boba. O ambas cosas a la vez. Pues menuda esperanza electoral. Ni esperanza ni Esperanza. O con Esperanza no hay esperanza. Le regalo el slogan al Partido Socialista. Con amigos así nos sobran los enemigos.