Pues aunque no lo parezca también es noticia eclesial.

Acabo de oir en la COPE, con perdón, que Codorniú ha entrado en pérdidas. Y me pareció entender que por primera vez en su historia. O en su historia reciente. ¿Por qué esta noticia puramente económica en este Blog?

Si no hago crónica política menos la voy a hacer económica. Cierto que este descalabro de una gran empresa catalana se debe a razones políticas. Parece ser que han sido muchísimos los españoles que han dejado de comprar un excelente cava elaborado en Cataluña. Como para que tomen nota. Pero hasta ahí no hay connotaciones religiosas. Las hay muy preocupantes para las empresas catalanas, que pueden temerse lo peor, pues cada vez hay más españolitos que miran donde están fabricados los productos que adquieren en los supermercados.

Yo voy a otra cosa. O tal vez a lo mismo. La Iglesia catalanista ha sido caldo de cultivo del nacionalismo antiespañol. Sostenedores no pocos de sus miembros de la independencia catalana. Pues esos polvos traen estos lodos. Alimentar locuras lleva a estos fracasos.

Yo puedo entender que un habitante de Vitigudino aspire a la independencia de aquel municipio. Qué hermosa idea la del Estado de Vitigudino y su presidente reuniéndose, en igualdad, con Bush, Putin, Chirac o Merkel. Pues... Cierto que Cataluña no es Vitigudino. Pero...

La gran bodega Codorniú, presente en todos los hogares españoles en fiestas entrañables, ha entrado en pérdidas. Me imagino que Freixenet, Casa Tarradellas, Vichy Catalán, Pastas Gallo, los excelentes vinos del Panadés o de los Costers del Segre, y otras muchas empresas, habrán notado ya un notable desafecto. Nadie lo ha propiciado. Han sido decisiones individuales tomadas desde la propia conciencia o animadas en el boca a boca. Los efectos pueden ser trágicos para esa entrañable región española. Cierre de empresas, paro, miseria. A ver cuantos españoles van a comprar un Seat.

Pues son los resultados de muchas patadas en los cataplines. Y la gente se cansa de que se los den. Yo tengo gran amor a Cataluña y mucha sangre catalana en mis venas. Ojalá este aviso con Codorniú lleve a la sensatez y a la españolidad. Por supuesto que catalanísima. Pero en la íntima hermandad de todas las regiones de España.

Cierto que Carod, Maragall, Pujol, el andaluz Montilla y demás políticos son directos responsables de esto. Pero también Cardó, Jubany, Deig, los dos Soleres, Camprodón e incluso Martínez, Sistach para los amigos.

Pues eso es lo que hay.Me encantaría volver a brindar con Codorniú en las próximas Navidades. Pero de ellos depende. Hoy, en mi frigorífico, a la espera de cualquier ocasión para descorcharlo, hay un cava riojano.
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