Orar por los que tienen cargos de responsabilidad

“No está bien lo que haces; os estáis matando tú y el pueblo. La tarea es demasiado gravosa y no puedes despacharla tú solo. Acepta mi consejo y que Dios esté contigo: Tú representas al pueblo ante Dios y le presentas sus asuntos; inculcas al pueblo los mandatos y preceptos, le enseñas el camino que debe seguir y las acciones que debe realizar. Busca entre el pueblo algunos hombres hábiles, temerosos de Dios, sinceros, enemigos del soborno y nombra entre ellos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte; ellos administrarán justicia al pueblo en los asuntos sencillos y los graves que te los pasen a ti. De este modo os repartiréis la carga y todos podréis soportarlo”.
Al leer y reflexionar sobre este texto me he dicho: Que bueno es para toda persona que tiene un cargo de gobierno, y no pienso sólo en los políticos, que sepa compartir sus tareas. Y en el caso de los políticos, que inculquen al pueblo que además de derechos inherentes a toda persona hay que cumplir con los deberes frente a la ciudadanía.
Un país en que se quiere ganar mucho y trabajar poco mal anda. Y no estaría de más que cuando escogen sus colaboradores eligieran a personas hábiles, temerosas de Dios, sinceras, enemigas del soborno. Si así fuera otro gallo nos cantara. Cuando lees la prensa te das cuenta de que la honradez no es moneda corriente.
Ante la corrupción, pienso en lo que decía mi padre: Hay que orar por los que tienen cargos porque es muy difícil trajinar aceite sin que se te unten las manos.Texto: Hna. María Nuria Gaza.