Ante la proximidad de la VI Cumbre de la Unión Africana y la UE Obispos de Europa y África piden piden a los políticos que ambos continentes sean "fuerzas motrices de un renacimiento de la cooperación multilateral"

Cardenal Paul Ouedráogo
Cardenal Paul Ouedráogo

La Unión Africana y la Unión Europea, en el contexto de la pandemia de Covid-19, están preparando la sexta cumbre de sus líderes políticos que tendrá lugar en Bruselas al final de este año

La COMECE y el Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) han preparado una contribución conjunta sobre la futura asociación entre la UE y África

"Creemos firmemente que África y Europa podrían convertirse en las fuerzas motrices de un renacimiento de la cooperación multilateral", dijeron los dos Presidentes en la introducción del documento

(Vatican News).- Los presidentes de la COMECE y la SECAM, Card. Jean-Claude Hollerich sj y Card. Philippe Nakellentuba Ouédraogo, han expresado sus serias preocupaciones por las consecuencias que en este momento están sufriendo numerosas personas, familias y comunidades, especialmente las que se encuentran en situación de desamparo, vulnerabilidad y debilidad tanto en África como en Europa y que ahora están siendo golpeadas por la pandemia del Covid-19.

En una contribución conjunta preparada por las respectivas secretarías con sede en Bruselas y Accra para la Cumbre UE-UA de octubre de 2020, la COMECE y la SECAM alientan a los responsables políticos europeos y africanos a centrar su labor preparatoria en los principios de “la dignidad humana, la solidaridad, la opción preferencial por los pobres, el destino universal de los bienes, la promoción del desarrollo humano integral, la administración responsable de toda la Creación, así como la búsqueda del bien común”.

"Creemos firmemente que África y Europa podrían convertirse en las fuerzas motrices de un renacimiento de la cooperación multilateral", dijeron los dos Presidentes en la introducción del documento.

Comentando el lanzamiento de la contribución conjunta, Card. Hollerich recordó las raíces comunes y la proximidad geográfica de Europa y África y subrayó "la responsabilidad de Europa de compartir la paz y la prosperidad con sus vecinos".

El documento titulado "La justicia florecerá y la paz será plena por siempre" propone una serie de recomendaciones con disposiciones específicas destinadas a remodelar las relaciones políticas y económicas intercontinentales a fin de establecer una asociación justa y responsable centrada en los ciudadanos. A este respecto, los obispos europeos y africanos abogan por una asociación para el desarrollo humano integral, la ecología integral, la seguridad humana y la paz, así como para el desplazamiento de las personas.

Recomendaciones de los obispos

Los obispos plantean algunas recomendaciones para la creación de políticas que permitan una asociación más equitativa entre Europa y África. En el campo de las inversiones, proponen “promover las inversiones sostenibles como un instrumento para eliminar los obstáculos persistentes para un acceso equitativo a los servicios sociales básicos, y para permitir el desarrollo humano reflejando las necesidades locales, creando trabajos decentes y ofreciendo un acceso sin prejuicios a empresarios de ambos continentes”.

En el campo de la educación, proponen “apoyar el establecimiento de escuelas e instituciones de salud en las zonas rurales, equipadas con instalaciones y personal modernos y funcionales. Promover la aplicación de nuevas tecnologías para superar la brecha entre el campo y la ciudad”.

En la temática de la explotaciónde los recursos naturales “promover la preservación de la biodiversidad, mejorar la gestión de los océanos e invertir en tecnologías verdes innovadoras, al mismo tiempo que se apoyan los esfuerzos para mejorar la resistencia al clima, adaptación y mitigación”.

La paz en el continente africano es otro tema importante, por eso los obispos llaman la atención sobre la necesidad de realizar “un enfoque integral, dar prioridad a la promoción de la seguridad humana, la seguridad de personas y propiedades, familias y comunidades, intensificando los esfuerzos en la prevención la consolidación de la paz; a este respecto, prever la posibilidad de promover acciones en una etapa temprana, donde las premisas de un posible conflicto violento pueden ser transformadas”.

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