La Santa Sede concluye la visita apostólica decretada por el Papa Roma dará "instruciones precisas" para frenar de raíz los casos de abusos sexuales en Irlanda

El Vaticano informó hoy de que ha concluido la inspección de las diócesis y seminarios de Irlanda donde se cometieron durante décadas abusos sexuales por parte de clérigos y anunció que los resultados de la investigación se darán a conocer a principios de 2012. Fuentes consultadas por RD aseguran que, en unos meses, Roma dará "instrucciones precisas" para frenar de raíz "cualquier atisbo" de abusos en el país, así como vigilará con rigor la formación de sacerdotes y trabajará para "reparar" a las víctimas de la pederastia.

La Santa Sede precisa en un comunicado que los inspectores han entregado la documentación al Vaticano y la Congregación para los Obispos ha decidido que no se prevén nuevas "visitas apostólicas", como se conoce a esas inspecciones, en las diócesis y seminarios irlandeses.

Los "visitadores" han podido ya configurar "un cuadro lo suficientemente exhaustivo de la situación de la Iglesia en Irlanda" que no necesita de nuevas investigaciones, explica.

La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, por su parte, ha analizado las respuestas a los cuestionarios enviados a todas las congregaciones presentes en Irlanda y ha decidido realizar nuevas investigaciones en algunas casas religiosas.

En los próximos meses, los dicasterios vaticanos encargados de la lucha contra la pederastia en la Iglesia (encabezados por la Congregación para la Doctrina de la Fe) "darán las instrucciones" necesarias a los obispos irlandeses "para la renovación espiritual de las diócesis y seminarios", subraya.

Las inspecciones en las cuatro archidiócesis metropolitanas irlandesas comenzaron el 12 de noviembre pasado, tras la carta que Benedicto XVI envió a las víctimas y católicos irlandeses, en la que les pidió perdón, dijo que sentía "vergüenza" y advirtió a esos sacerdotes que deben responder ante Dios y los tribunales.

Asimismo, el Pontífice reprendió a los obispos irlandeses por la "lamentable" gestión de lo sucedido.

Los encargados de las "visitas apostólicas", fueron el cardenal Cormac Murphy O'Connor, arzobispo jubilado de Westminster; el cardenal Sean Patrick O'Malley, arzobispo de Boston (EEUU); Thomas Christopher Collins, arzobispo de Toronto, y Terrence Thomas Prendergast, arzobispo de Ottawa (Canadá).

Murphy O'Connor investigó la archidiócesis de Armagh, O'Malley la de Dublín, Collins la de Cashel y Emly y Prendergast se ocupó de la Tuam.

Los seminarios irlandeses y el Colegio Pontificio Irlandés en Roma fueron inspeccionados por el arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, mientras dos sacerdotes -Joseph Tobin y Gero McLaughlin- y dos monjas -Sharon Holland y Mairin McDonagh- se ocuparon de las congregaciones masculinas y femeninas, respectivamente.

En estos meses de inspección, según la Santa Sede, los inspectores comprobaron si las relaciones existentes entre las varias componentes de la iglesia local irlandesa, los seminarios y las comunidades religiosas permiten "un camino de profunda renovación espiritual".

También han analizado si las medidas adoptadas para los casos de abusos son eficaces, así como la asistencia que se ofrece actualmente a las víctimas.

En 2009 se conocieron dos informes oficiales que desvelaron que durante décadas centenares de niños irlandeses sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes en ese país.

El Informe Ryan sacó a la luz que en los últimos 70 años miles de menores sufrieron abusos sexuales y torturas físicas y psíquicas en instituciones estatales regentadas por religiosos.

El informe Murphy desveló que 400 niños fueron víctimas de abusos por 46 sacerdotes de la archidiócesis de Dublín desde 1975 a 2004.

Tras conocer estos casos, Benedicto XVI manifestó que estaba "asolado y angustiado" y que compartía con los fieles la "indignación, la traición y la vergüenza" por esos delitos sexuales.

Numeras personas y grupos de víctimas, mostraron, sin embargo, su decepción al considerar que el Pontífice se olvidó de la responsabilidad del Vaticano y de la jerarquía católica local al dirigir principalmente sus críticas solamente hacia los sacerdotes.

Por estos casos han sido cesados ya cuatro prelados irlandeses.

(Rd/Efe)

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