Memorias de presente y de futuro del teólogo Teología, Texto y Experiencia: en el 90 aniversario de Josep Rius-Camps

Rius-Camps y Moreta
Rius-Camps y Moreta RD

Rius-Camps se ha centrado de lleno en el campo bíblico, sus trabajos en el terreno de la patrología no han dejado de citarse

Orígenes de Alejandría (184-253) es, sin duda, una de las figuras más complejas, influyentes y controvertidas del pensamiento occidental. Además de ser el teólogo más importante de la Iglesia de Oriente, es también uno de los más prolíficos y originales del pensamiento cristiano de todos los tiempos, quizás solo comparable a Agustín de Hipona y Tomás de Aquino.

Penetrar en su  extensa obra conlleva no pocas dificultades, habida cuenta de la problemática inherente a la transmisión de los textos antiguos, donde en el mejor de los casos los originales perdidos nos han llegado por medio de copias, cuando no a partir de testimonios, fragmentos o traducciones al latín. Si a ello añadimos la ineludible distancia que nos separa de una mentalidad y un contexto tanradicalmente distintos a los nuestros, nos encontramos con que abordar el estudio de una obra o aspecto temático de laproducción de Orígenes constituye, a todas luces, una tarea ingente.

Fue precisamente esa tarea la que se propuso Josep Rius-Camps hace 60 años cuando decidió, siendo estudiante del Pontificio Instituto Oriental de Roma, abandonar sus incipientes investigaciones sobre Tomás de Aquino para acometer el no menos estimulante estudio de la obra de Orígenes de Alejandría. Bajo la dirección del P. Antonio Orbe S.I., profesoren aquel entonces de la Universidad la Gregoriana de Roma y autoridad en el pensamiento heterodoxo y eclesiástico de los primeros siglos cristianos, Rius-Camps se adentró en uno de los aspectos más importantes de la doctrina origeniana, a saber, el de la perfección espiritual, abordándola con un enfoque novedoso a la luz de la dinámica trinitaria que, por medio de la acción del Espíritu Santo en el marco de la dialéctica Logos-Espíritu, opera en la divinización de los seres racionales, tal y como reza un título que tiene la virtud, aunque pueda resultar amenazador para el lector poco avisado, de ser síntesis del contenido de la obra.

Josep Rius-Camps

El dinamismo trinitario en la divinización de los seres racionales según Orígenes, que reeditamos con motivo del 90 aniversario de Josep Rius-Camps, se publicó en 1970 bajo el sello de Orientalia Christiana, a partir de la ampliación y reelaboración de la disertación doctoral llevada a cabo por el autor en febrero de 1968 en el Pontificio Instituto Oriental de Roma. Ese fue el punto de partida, y tal vez la prueba de fuego, de una fructífera trayectoria que, en el campo de la patrología, tuvo dos estaciones más: la de las cartas de Ignacio de Antioquia y la de las Pseudoclementinas. En todas ellas Rius-Camps, quizás inspirado por el propio Alejandrino, dejó su impronta personal, sin eludir ninguna pregunta y sin temor a cuestionar, cuando ha sido necesario, los consensos que pudieran existir.

Aunque con el paso de los años, Rius-Camps se ha centrado de lleno en el campo bíblico, sus trabajos en el terreno de la patrología no han dejado de citarse. Sirvan como ejemplo, tanto de la vigencia del presente estudio como del constante interés que merece el pensamiento de Orígenes, las recientes y cuidadas ediciones en castellano de dos de las obras más importantes del Alejandrino, a saber, el Tratado sobre los principios y el Comentario al Evangelio Juan, a cargo, respectivamente, de Samuel Hernández y Patricia Ciner, que se hacen eco, entre otras publicaciones de Rius-Camps, del presente trabajo, así como de la serie publicada entre 1968 y 1974 sobre la Comunicabilidad de la naturaleza de Dios según Orígenes, sin olvidar tampoco la edición en catalán del Tratado sobre los principios, en tanto que referencias destacadas e ineludibles en el aparato bibliográfico de cualquier estudio o edición de la obra origeniana.

Sobre la intrahistoria del trabajo que nuevamente presentamos, recuerda Rius-Camps que el Padre Orbe, como primera recomendación al entonces joven doctorando, le instó a no leer nada sobre Orígenes, sino a ir directamente al texto griego. Tras esa primera inmersión, sería el momento de hacerse las preguntas adecuadas y abordar una bibliografía que, a día de hoy, podemos decir que es prácticamente inabarcable. Este consejo dejó, a buen seguro, una huella indeleble en nuestro autor, que en todos sus trabajos posteriores ha tomado como opción de principio interpelar directamente al texto en lugar de tratar de rebatir o ratificar los distintos dominios académicos; algo que, en todo caso, se daría por añadidura. Así, con el paso de los años, en Rius-Camps han cristalizado tres dimensiones que raramente se dan en una sola persona, y que quedarían recogidas en la triada Teología, Texto y Experiencia (del Espíritu). Nos encontramos de esta forma con un teólogo que se acerca al mensaje y a la persona de Jesús por medio de un estudio crítico de los textos, sin dejar a su vez de participar de la Experiencia que transmiten, esto es, de esa dimensión pneumática que se puede distinguir, pero no separar, de la dimensión lógica o racional, algo que es, por otra parte, lo que la obra que presentamos aporta precisamente al estudio de Orígenes.

Aunque para Rius-Camps las casualidades no existen, su incursión en el Nuevo Testamento bien podría decirse que fue tal. El estudio de algunas profecías presentes en las homilías de Orígenes y de otros padres de la Iglesia, le llevó a interesarse por el texto griego de los Hechos de los Apóstoles, por las muchas profecías que contenía, y a descubrir que algunas de ellas solo aparecían en un determinado códice, el Códice Beza, un uncial bilingüe, griego y latín, del siglo IV, conservado durante siglos en la cripta del cenobio de San Ireneo de Lyon, y apoyado por algunos de los más importantes papiros y por las primeras versiones siríacas, latinas y coptas.

Por múltiples razones, expuestas detalladamente en sus estudios, este códice es para Rius-Camps el más arcaico, y lo ha tomado siempre como base de sus trabajos como biblista, frente a las eclécticas ediciones críticas modernas del Nuevo Testamento. En campo bíblico, Rius-Camps ha realizado importantes contribuciones al estudio del Evangelio de Marcos; a la obra de Lucas (Evangelio y Hechos), con la que también ha hecho una incursión en la narrativa; sin olvidar la sinopsis a seis columnas, tres según el Códice Beza, y tres según el Códice Vaticano, de los textos griegos de Mateo, Marcos y Lucas, obra que suele tener en sus manos durante las homilías de la Eucaristía que celebra cada domingo en la Ermita de Sant Pere de Reixac, donde, rodeado de un jardín que cuida diariamente, reside desde hace casi 50 años.

En la actualidad, Rius-Camps se dedica al estudio del escrito de la comunidad del discípulo amado, tal y como él prefiere denominarlo, conocido como Evangelio de Juan. Según nos recuerda Patricia Ciner, para H. Crouzel, uno de los grandes especialistas en Orígenes, el Comentario al evangelio de Juanes la obra maestra del Alejandrino, que también fue, con sus Hexaplas, el primer crítico textual de la biblia. Ambos aspectos volverían a conectar la obra de Rius-Camps con la de Orígenes, a quien tal vez podríamos considerar como uno de sus primeros maestros.

Estamos convencidos de que Rius-Camps podría hacer suyas estas palabras del Alejandrino, que en su comentario dejó escrito: 

“Es necesario atreverse a decir que de todas las Escrituras, los evangelios son las primicias, pero que de todos los evangelios la primicia es el de Juan, del que nadie puede comprender el sentido [profundo], si no se ha recostado sobre el pecho de Jesús y no ha recibido de Jesús a María como su madre.”

Así, podríamos añadir nosotros, recostados sobre el pecho de Jesús, como también él lo está en el seno del Padre, podríamos sentir el latido de su corazón, latido que también vibra en el texto, y que, si lo sabemos escuchar, nos llevará a contemplar la Sabiduría que contiene, tal y como nos viene enseñando, por muchos años, Josep Rius-Camps, a quien con esta reedición cordialmente felicitamos por su 90 aniversario de magisterio y vida.

* Este texto corresponde al prólogo a la 2ª reimpresión de El dinamismo trinitario en la divinización de los seres racionales, de Josep Rius-Camps, que publicará próximamente Orientalia Christiana.

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