El religioso italiano explica por qué no vacunarse es un pecado de omisión Vinicio Albanesi: "Proteger la vida no es sólo una cuestión humana, sino también de respeto religioso a la creación"

"Proteger la vida no es sólo una cuestión humana",  afirma Albanesi.
"Proteger la vida no es sólo una cuestión humana", afirma Albanesi.

Miedo, conspiración, ineficacia, efectos secundarios, los cuatro argumentos más esgrimidos por quienes se niegan a vacunarse

“Ningún medicamento es inocuo; no funcionan de la misma manera para todos, pero a menudo salvan vidas. Las vacunas han demostrado ser una defensa eficaz, y aunque algunas de ellas pueden eludirse, desde luego no es el caso de la Covid 19”, asegura el religioso

¿Es la vacunación un pecado de omisión? Esta es la pregunta que se hace el religioso italiano Vinicio Albanesi en un artículo publicado recientemente en el portal Settimana News. Una pregunta que de entrada puede parecer impertinente y que en realidad, según Albanesi, está dirigida a quienes todavía tienen en mente el concepto de pecado. “Es una pregunta que debe responderse sinceramente y, en mi opinión, afirmativamente”, afirma el religioso.

El concepto de pecado ha sido abandonado ya por la cultura moderna e incluso por muchos cristianos fieles. “La humanidad occidental, opulenta y segura de sí misma, ha decidido que la moral es personal. Ninguna religión, ni siquiera la católica, tiene el poder de establecer normas de comportamiento. De ahí el establecimiento de límites personalizados de lo que es bueno y malo”, reflexiona Albanesi.

Miedo, conspiración, ineficacia, efectos secundarios. Son los cuatro argumentos más esgrimidos por quienes se niegan a vacunarse. El miedo a la aguja puede desencadenar malestar, ansiedad, una gran aversión capaz incluso de rdesmayos, mareos, náuseas y escalofríos. “Se asocia con el miedo a la sangre —reconoce Albanesi—, si el trastorno no se resuelve, no vacunar puede ser comprensible, aunque el problema subyacente de un malestar que hay que superar permanece.

Acceso mundial a las vacunas y mensajes claros
Acceso mundial a las vacunas y mensajes claros

Por otra parte están las tan extendidas teorías conspirativas, “invocadas a propósito e inapropiadamente incluso para el virus”, remarca el religioso, para quien las noticias globales relativas a la ciencia, la economía, la política, las instituciones y el poder ofrecen una forma fácil de invocar la conspiración en el mundo.

El covid se ha extendido hasta el último rincón de la tierra provocando grandes sufrimientos y estragos en personas frágiles. Para Albanesi, el hecho de ignorar estas consecuencias significa tener “serios obstáculos psiquiátricos”. “El virus es invisible, no se sabe quién está infectado ni cómo se mueve. Aislarse totalmente sería volver a la edad de piedra con una supervivencia arcaica y elemental”, asegura.

En un contexto convulso, los efectos secundarios negativos causan miedo en el caso de las vacunas contra el covid-19, pero conviene recordar que, tal como afirma Albanesi, forman parte de la ciencia médica. “Ningún medicamento es inocuo; no funciona de la misma manera para todos, pero muy a menudo salva vidas. Las vacunas han demostrado ser una defensa eficaz. La historia de la medicina muestra que se han ganado muchas batallas. Algunas vacunas pueden eludirse, pero desde luego, no la de la Covid 19”, sentencia. 

Por qué hablar del pecado

Pero, ¿por qué Albanesi habla del pecado omisión? “Es un pecado, en primer lugar, hacia uno mismo. El famoso mandamiento cristiano del amor sugiere que debemos amar a los demás tanto como a nosotros mismos. Vacunarse significa amarse a sí mismo: no hacerlo significa permitir que se produzca el mal, aunque nadie podrá nunca definir exactamente quién lo ha causado”, explica.

Para este religioso italiano, proteger la vida no es sólo una cuestión humana, sino también de respeto religioso a la creación. “En el plan de Dios”, advierte, “la humanidad está llamada al equilibrio, a la armonía, a una supervivencia serena y a una vida lo más larga posible”.

Por eso, avisa de que no vacunarse tiene efectos negativos en todo el mundo. “Las emisiones internacionales dicen que el virus no tiene fronteras. Al ser difusa, necesita poco para multiplicarse. De ahí el compromiso coral con una batalla que proteja a todos, especialmente a los más pobres, que no podrán defenderse, porque las vacunas se compran y cuestan dinero”.

En una opinión que puede resultar un tanto controvertida, Albanesi considera “una pena” que la Iglesia haya permanecido casi en silencio. “Se comprometió en 2020 con las autoridades civiles de Italia sobre la presencia en las iglesias. Un pequeño problema en las ceremonias a seguir, comparado con el drama que se estaba desarrollando, aunque había pagado con las numerosas muertes de muchos de sus sacerdotes”, concluye.

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