(Carlos López, obispo anglicano de Madrid).- La noticia de la quema de ejemplares del Corán por parte del pastor Terry Jones está causando una gran conmoción. El individuo en sí no debería ser tratado como pastor protestante por los medios, porque se trata del fruto del fundamentalismo evangélico más radical que nace en California y que nada tiene que ver con las iglesias protestantes históricas. La mayoría de los líderes cristianos de EEUU han reprobado el anuncio del pastor Jones.
Ningún libro debería ser quemado. A lo largo de la historia se han producido quemas de libros que intentaban hacer desaparecer las ideas que contenían, para mantener el orden establecido; el pensamiento divergente no era posible, sólo la uniformidad. Para algunos, esto supone un gran alivio pues los libera del miedo a la libertad del que habla Fromm.
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