(Juan Rubio).- Hoy es la fiesta de San Isidro, el hombre que, fruto de la imaginación histórica o no, desde un ámbito de devoción popular madrileño, Franco, hizo que, por decreto, se convirtiera en patrono de los pueblos de colonización de los famosos Planes Jaén y Badajoz , extendiéndolo a patrono del campo español. Y es que España es más rural que urbana...estadísticas cantan. Hoy quiero rendir homenaje a los curas que no han perdido el olor al campo. " olor a ovejas, cabras, alpechín o simplemente el olor a la cuadra mañanera) .
Un homenaje se merecen en nuestra Iglesia estos curas que trabajan en los pueblos y aldeas, desde las pequeñas pedanías que bordean Cádiz hasta las aldeas asturianas; desde quienes , en la Albufera valenciana se esfuerzan en entender su lengua hasta quienes Extremadura se las ven y se las desean en pueblos sin jóvenes, sin niños, sin maestros, sin médicos, ....y con todas la nuevas modas entrando.... Viven codo a codo con ellos, con las gentes del campo, como hacen esos curas de la localidad de Miajadas, allá por Plasencia. Y no lo hacen por "excursión veraniega pastoral" sino en el dia a día, en el hora a hora. Conozco a muchos y buenos, entregados...hasta dejarse la salud.
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