Días de violencia y muerte se han vivido en Bolivia este mes. Militares armados irrumpieron el pasado 12 de septiembre en el aeropuerto de Cobija, tomado por los opositores, y dispararon contra la gente. Entre los fallecidos está Luís Antonio Rivero, pastor evangélico que intentaba mediar para evitar una masacre.
La toma de instituciones estatales en los departamentos donde la oposición al gobierno del presidente Evo Morales es fuerte y derivó en hechos vandálicos y saqueos. Los conflictos más fuertes se desarrollaron en Cobija, la capital del departamento amazónico de Lando, donde murió un pastor evangélico por disparos del ejército.
Hay dolor e indignación por la muerte de Luis Antonio Rivero, el pastor evangélico de 54 años que cayó en el aeropuerto de Cobija, víctima de los disparos de los militares del ejército boliviano. El hombre estaba desarmado, con la Biblia en la mano, y junto a miembros de su iglesia, intentando mediar y pacificar en el conflicto social del pueblo de Cobija y su enfrentamiento con los militares que habían llegado, para evitar una masacre.
Pero finalmente los soldados comenzaron a disparar a la multitud que estaba desarmada. Como Luis Antonio Rivero estaba situado entre los dos bandos, fue el primero en caer cuando los militares comenzaron a disparar. Luis Antonio Rivero Shiguekuni desempeñaba su labor pastoral en la Iglesia de Cobija, en el departamento de Pando desde hacía tres años. Estaba casado y deja a dos niños huérfanos.