Bronca política por la designación de García-Gasco como hijo adoptivo de Valencia

Cuenta Levante que el nombramiento del cardenal arzobispo de Valencia Agustín García-Gasco como hijo adoptivo de la ciudad desató ayer un agrio enfrentamiento entre la alcaldesa, que calificó a los socialistas de "sectarios", y el grupo municipal del PSPV, que se abstuvo a la hora de votar la designación de García-Gasco en la comisión de Cultura al entender que éste ha "lanzado reiteradas y graves acusaciones que son inaceptables democráticamente". Pese a esa falta de apoyo, todo hace prever que el cardenal será investido con el título de hijo adoptivo durante el pleno de hoy, ya que el PP cuenta con mayoría absoluta en el consistorio.

Según el expediente elaborado por el ayuntamiento para justificar el nombramiento, García-Gasco "ha sabido hacer historia para Valencia" al devolverle, "84 años después", "la condición de sede cardenalicia", además de lograr "el V Encuentro de las Familias".

Sin embargo, para el PSPV, el arzobispo "no acepta las reglas del juego democrático porque cuestiona los elementos esenciales del modelo de convivencia español y, en lugar de atesorar cualidades que lo conviertan en referencia, favorece la confrontación con su actitud y sus manifestaciones", según el concejal Juan Soto. "Nos hubiera gustado -agregó- una rectificación o una matización a sus palabras en afirmaciones como que el Gobierno (central) llevaría a la disolución de la democracia o acerca de que no respetaba la Constitución. Sin embargo, no ha sido así y, por tanto, no podemos apoyar su designación". Los socialistas sólo se abstuvieron en la comisión en lugar de votar en contra "para no caer en la misma actitud de confrontación que mantiene García-Gasco".

La alcaldesa de Valencia, por su parte, lamentó ayer que los socialistas diesen "muestra de su sectarismo habitual" al no apoyar la designación. Barberá argumentó que la decisión de proponer el título de hijo adoptivo para García-Gasco se debe a que "después de casi cien años", ha logrado que la sede valenciana del Arzobispado "se convierta en cardenalicia" nuevamente, algo que consideró "un hito muy importante".

El secretario comarcal del Bloc, Ximo López, también se unió a la polémica y dijo que el nombramiento"es la forma del PP de pagar al cardenal los servicios prestados".
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