La Iglesia les pide a las asociaciones agropecuarias que le den una "oportunidad al diálogo"

Buenos Aires (Patricio Downes, RD).- La Iglesia pidió hoy a las cuatro centrales de gremios de productores rurales de la Argentina que acepten dialogar con la presidente Cristina Kirchner, pese a que desde el año pasado vienen reclamando sin éxito que el gobierno reduzca las retenciones (impuestos a la exportación) sobre trigo, maíz y soja.

El pedido fue realizado por el obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, durante una reunión con la Mesa de Enlace, un frente de las entidades agropecuarias Sociedad Rural, Federación Agraria, Coninagro (cooperativas) y Confederaciones Rurales Argentina (CRA). La mesa aguarda para esta semana la convocatoria al diálogo convocado por la mandataria el 9 de julio.

Las entidades, sin embargo, desconfían del gobierno en mano del matrimonio Kirchner, con fuerte peso del esposo de Cristina, el ex presidente Néstor Kirchner quien ha acusado a las entidades del agro de intentar tumbar al gobierno constitucional de su mujer. Dijo que "tienen ánimo destituyente" y las fustigó duramente durante la pasada campaña electoral que terminó con su derrota en los principales distritos del país.

Los dirigentes ruralistas le respondieron a Casaretto que "todavía no están dadas las condiciones" para aceptar el diálogo. Piden una ley de emergencia para ayudar a los productores endeudados y castigados por la sequía y políticas que permitan exportar más carne, granos y lácteos.

Casaretto les sugirió que acepten el llamado del kirchnerismo. Eduardo Buzzi, presidente de la combativa Federación Agraria, ha dicho la semana pasada que "quien se quema con zapallo, ve una sandía y llora". Tomó así con ironía la poca confianza que tienen en las promesas de diálogo abierto y franco hechas por el matrimonio presidencial.

"Hemos hecho un avance positivo", señaló Buzzi al término del encuentro con el obispo y agregó que "la prioridad" de charla fue "la atención del problema de la pobreza rural".

"Les pedimos que fueran al diálogo, pero son ellos (los dirigentes rurales) quienes deben decidir si están dadas o no las condiciones", dijo el laico Eduardo Serantes, presidente de la Comisión Justicia y Paz, que asesora a la Iglesia. "Evaluaremos en la Mesa de Enlace si vamos o no vamos, pero no nos gusta que nos lleven a los empujones a lugares donde no sabemos ni siquiera qué vamos a conversar", explicó Buzzi.

En tanto, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, afirmó que "monseñor Casaretto sabe que no podemos ir porque sí al diálogo; necesitamos un temario previamente acordado". "Es muy difícil ir a cualquier diálogo cuando no hay reglas claras propuestas. Nuestra vocación siempre fue buscar soluciones", agregó.

"En el encuentro se analizó la situación de la pobreza del interior del país, especialmente de los sectores rurales como indígenas o minifundistas", dijo el laico Serantes. El Foro Nacional "De Habitantes a Ciudadanos" es un espacio de diálogo integrado por organizaciones de distintos sectores que busca promover el consenso para la promoción de políticas públicas que garanticen "la inclusión social de todos los argentinos".

Además de Casaretto y Serantes, los obispos Oscar Sarlinga y Carlos Antonietti, de la Comisión Episcopal de Pastoral Social; y Joaquín Sucunza, de Justicia y Paz, mientras que por la dirigencia rural participaron Carlos Garetto (CONINAGRO), Llambías (CRA), Buzzi y Pablo Orsolini (Federación Agraria), y Hugo Biolcati y Daniel Pellegrina por la Sociedad Rural.
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