Obispo de Sántander pide que se investigue la muerte del cura cántabro

Ante este suceso, el prelado de la Iglesia de Cantabria ha exigido a las autoridades competentes que hagan las averiguaciones oportunas para esclarecer los móviles del asesinato. "No hay derecho a atentar contra la vida de un sacerdote que está entregado en cuerpo y alma a las personas, especialmente a los más pobres y más débiles", manifestó.
Añadió que "en estos momentos tristes, desde la fe se une en dolor humano, en la oración y en la esperanza cristiana a toda su familia, amigos y a la Archidiócesis de San Cristóbal de La Habana, donde ejercía su ministerio este buen sacerdote entregado al servicio del Evangelio y de los más pobres, débiles y necesitados".
"Pedimos a Dios, autor de la vida, que conceda el descanso eterno a este fiel servidor de la Iglesia y convierta el corazón de piedra en corazón de carne de los causantes de esta triste muerte, que es semilla del Reino de Dios", aseguró Jiménez Zamora.
Al obispo de Santander le consta por amigos y conocidos de Arroyo Murillo que era "un gran sacerdote, muy entregado a los fieles" y que estaba haciendo, además, "una gran labor" en el Santuario. Destacó que incluso había publicado distintos libros sobre la religiosidad popular, un tema que está muy presente en Cuba.
El cuerpo del sacerdote español Mariano Arroyo Murillo, párroco del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla, apareció ayer apuñalado y quemado en el municipio de Regla, en las afueras de La Habana.
El presidente de la CCDHRN, Elizardo Sánchez, indicó que el cuerpo del Arroyo Murillo, natural de Cantabria, fue encontrado por los bomberos alrededor de las 06.10 horas (12.10 hora española), después de que el vigilante nocturno viera salir humo de la parroquia.
El cadáver tenía varias heridas provocadas, al parecer, con un objeto punzante, tenía las manos atadas y algunas partes de su cuerpo quemadas, señaló Sánchez, quien aclaró que se desconoce el móvil de este asesinato, aunque no descarta que haya sido robo porque el coche del sacerdote no se encontraba en el lugar.