Piden la dimisión del obispo de Tenerife por impedir la presencia de los artilleros en el Cristo

El prelado destacó en 2007 a este periódico que los soldados pueden acompañar al Cristo, pero sin armas, y que la decisión fue tomada en el Sínodo.
Julio Torres explicó a EL DÍA que está recibiendo nu-merosas muestras de apoyo y que, después de un largo estudio, valora que obispos peninsulares permitan a los soldados acompañar a sus imágenes más veneradas.
La citada asociación ha creado dos carteles. Uno de ellos, sobre fondo negro, reproduce la cara del obispo y la frase "El pueblo reclama a los artilleros. Este año sí". El otro muestra la imagen del Cristo moreno y un artillero escoltándolo, resaltando que dicha imagen es "luz, guía y fe de los artilleros".
El presidente de la Asociación en Defensa de La Laguna señaló que "la famosa terna presentada por el obispo Felipe Fernández nos privó de tener un prelado transigente y dialogante. Vamos, nos dejó la peor astilla, la del mismo palo. Seguramente un cambio de aires le vendría muy bien a monseñor Álvarez Afonso, quizás la ancha Castilla o mejor cualquier diócesis de Andalucía, donde le bajaran los delirios de grandeza y lo hicieran poner los pies en el suelo, para poner otra cara y empezar a razonar. Lo mejor para la Diócesis de Tenerife es que cambie de aires. No le vendría nada mal una cura de humildad".
Julio Torres alaba al obispo de Canarias, Francisco Cases Andreu, por su respetuosa conducta con la historia y la tradiciones de Gran Canaria, donde, por ejemplo, la Virgen del Pino es escoltada por los soldados.
Dado que el predicador del quinario del Cristo de este año será el arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio Barrio, los representantes de la Asociación en Defensa de La Laguna manifestaron: "Que el arzobispo explique a los fieles la postura de un obispo insular, que va contra los deseos del pueblo, podría ser una buena homilía, pues al parecer no profesan la misma religión".
Estas palabras obedecen a que siendo la misma religión la del arzobispo que la del obispo de Tenerife, en Ponteareas (Pontevedra), la procesión del Corpus Christi se celebra con gastadores de Infantería, y permite que los militares estén presentes en la Semana Santa del Ferrol y la Infantería de Marina, escoltando a Nuestra Señora de las Angustias, adornado su trono con más de 3.000 rosas.
La Asociación en Defensa de La Laguna ha realizado un amplio trabajo para que los laguneros, de forma específica, y los tinerfeños, en general, sepan que en la Península ningún obispo rechaza al Ejército. Como ejemplos cita a la Brigada Paracaidista y Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Torres de Álora (Málaga); en Madrid el Cristo de los Alabarderos sale en procesión con la Guardia Real; los escoltas armados velan a las imágenes en el interior de los templos de Málaga; al cardenal-arzobispo de Valencia, Agustín García, no le molestan los militares en las procesiones; monseñor Juan José Omella, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, permite la presencia de los artilleros en las procesiones; las procesiones de León, donde nació el anterior obispo de Tenerife, Felipe Fernández, son acompañadas por el Ejército y la Guardia Civil y, entre otras localidades, las hermandades de Sevilla reciben una escolta de 400 guardias civiles en Semana Santa.
Una ciudadana, María Luisa Pinto, destaca, entre otras cosas, lo siguiente: "El Ejército lo conforman hijos del pueblo. Los recibimos con los brazos abiertos cuando los soldados nos defienden, pero los rechazamos en momentos festivos como el día del Cristo. Este Ejército de paz es digno de procesionar con el Cristo de La Laguna. No entiendo cómo el obispo atenta contra una tradición y una promesa y da la espalda a la historia".
Julio Torres y los miembros de su asociación, como lo hacen a través de su periódico digital lalagunaahora.com, destacan: "Don Bernardo Álvarez Afonso, mientras en otras ciudades españolas se recuperan tradiciones, usted permite la mutilación de La Laguna. Recapacite, escuche al pueblo, que quiere a sus artilleros, no fomente la desigualdad entre los españoles, es inconstitucional e inmoral. En tanto en cuanto el obispo en nombre de una religión no deja a los laguneros gozar de igualdad con el resto de los españoles, incumple la Constitución."
El presidente de la Asociación en Defensa de La Laguna, Julio Torres, añadió que, dado que muchas opiniones de ciudadanos se han exacerbado, es preciso reclamar calma y apaciguar apasionamientos para así poder expresar con claridad los argumentos. "En todas las opiniones -añadió- subyace un deseo común, que es un clamor, pero deseo sensibilidad, mesura y respeto, pues sólo así llegaremos a ser una misma voz, que no es otra que la voz de la historia, la voz de un pueblo que se niega a que lo pisoteen".