El auxiliar de Maradiaga afirma que la posición de EE.UU. es positiva respecto a las futuras elecciones en Honduras

Consultado desde Buenos Aires, por teléfono, Pineda Fasquelle, claretiano, lamentó el daño enorme al “nombre, fama y reputación del cardenal” Rodríguez Maradiaga. El cardenal había prometido una entrevista a RD, desde principios de agosto, pero ha estado viajando fuera del país y este fin de semana dictaba un retiro fuera de la capital hondureña.
Este jueves, EE.UU. anunció el recorte de su ayuda a Honduras, pero evitó mencionar si los líderes de facto que gobiernan el país de América Central dieron antes un golpe militar. El religioso señaló que, desde ahora, se viene un tiempo en el que Honduras necesitará de la comprensión y ayuda del mundo
- ¿Qué piensa de la decisión de EE.UU.?
Yo creo que los EE.UU. tienen sus políticas y decisiones, según sus leyes. Son libres de actuar como quieran. Pero de esta comunicación que ha habido por parte del gobierno de EE.UU. podemos leer algunas cosas positivas. En primer lugar, que saquemos adelante nuestras elecciones con transparencia. Lo dice con toda claridad, y yo creo que es una responsabilidad que nosotros hemos de asumir, no sólo porque nos miran ellos, sino porque nosotros queremos y tenemos que hacerlo así. Nos estimula al pueblo hondureño a sacar las cosas adelante.
-¿Y cuál es la situación ahora?
Yo creo además que para Honduras es el momento de la solidaridad, ya que vamos a encontrar muchas limitaciones y muchas dificultades en el futuro del país. Es el momento de la solidaridad para nosotros y yo creo que unos y otros nos podemos ayudar y salir adelante. Quiero entender que la comunidad internacional entenderá tambien, tarde o temprano, qué es lo que está pasando en Honduras. Y que los hondureños queremos vivir en paz y en democracia.
-¿Cómo ve el futuro hondureño, la Iglesia?
La actitud de la Iglesia ha sido estar siempre abierta al diálogo y al respeto mutuo. La forma de salir de esta situacion siempre ha sido a traves del diálogo y nos hemos mantenido en esa actitud. También es importante dejar claro que la Iglesia ha entendido desde hace mucho tiempo - no es nuevo para nosotros-, que lo que está ocurriendo ahora en nuestro país tiene su origen en la falta de justicia social. Sin embargo, seguimos creyendo que las cosas van a salir con el diálogo y con el respeto. Estamos con nuestros fieles en oracion.
-¿Cómo es la vida en el país hoy?
El país está saliendo adelante, con las limitaciones del caso pero en las escuelas hay clases, y la vida del pais sigue adelante con mucha tension, pero estamos saliendo adelante. Deploramos que se esté haciendo tanto daño al nombre fama y reputación del Cardenal, y de la Iglesia en general. Es muy desmesurado y fuera de lugar un ataque tan directo, tan fuerte, tan frontal, tan grosero, en contra de la Iglesia, una institución que ha querido servir al país, servir a la sociedad y servir desde la educación. Pero existe un proyecto, parece ser, que va en direccion de hacer que la Iglesia sea dañada en nombre, fama y reputación: es un plan establecido. Pero nosotros sabemos que Dios prevalecerá que la verdad prevalecerá y que el sacrificio y el sufrimiento que estamos viviendo en este momento también se pueden superar, aunque la cuestión para nosotros es muy dura, al ver como se falta al respeto sistemáticamente a la Iglesia y sus instituciones.
- ¿Mantienen el contenido del documento donde se habla del ex presidente Zelaya torciendo la Constitución y al mismo tiempo se cuestionaba cómo fue sacado del país? ¿Cómo se restañan esas heridas, o errores de ambos lados?
- Los obispos siempre quisimos resaltar y recalcar el diálogo, el no tenerle ningún temor a las consultas que se tuvieran que hacer dentro del marco de la ley y trabajar siempre por la justicia social. Esos son elementos que no nos faltaron nunca y tampoco le van a seguir faltando a la Iglesia dentro de su discurso. Pero siempre tiene que haber un respeto mutuo por parte de unos y otros, nosotros nunca hemos acusado a nadie. No nos dedicamos a decir quien cometió un error sino a edificar en nuestro país.
Luego, el obispo auxiliar de Tegucigalpa se negó a opinar sobre la figura de Hugo Chávez y su presunta influencia en la situación de la región. “Yo particularmente –dijo- no suelo dar opiniones sobre cuestiones de política internacional, y mucho menos sobre presidentes de otros países. Nosotros en Honduras queremos que se actúe dentro del marco de justicia y democracia y que se hagan las cosas con respeto, con paz. Eso es lo que anhelamos".
-¿Cómo ve a la fe católica en la región: crece, se fortifica o disminuye o retrocede ante el avance de los evangélicos?
No quiero decir ‘todo está bien, no hay ningún problema. La Iglesia de América Latina vive muchos problemas y desafíos. Pero hay un pequeño detalle que creo que sí puede ser significativo: prácticamente cada semana el cardenal (Oscar Rodríguez Maradiaga) y los obispos auxiliares bendecimos una iglesia o capilla nueva en un lugar u otro. Hacemos confirmaciones numerosísimas con los jóvenes, que asumen su compromiso de fe. Con esto yo no quiero ser triunfalista. Quiero decirle que la Iglesia está viva, que los jóvenes estan cerca de la Iglesia y en agosto, el mes de la familia, se han hecho reflexiones increíbles sobre dignidad de la mujer, paternidad y filiacioon responsables, como lo hablaba ayer con el Obispo de Choluteca, monseñor Guido Plantec, en escuelas y colegios de practicamente toda la diócesis. Y la misión de la Iglesia está muy muy viva y el estado permanente de mision, que se nos ha pedido hace poco, es un desafío todavía, pero en esa direccion vamos. Y tenemos que sacarle el mejor brillo a nuestro bautismo, pues somos imagen y semejanza de Dios, templos del Espíritu Santo, amados, salvados y redimidos por Jesucristo y cada día podemos brillar, más y más, en nuestro continente.
- ¿El continente de la esperanza?
San Antonio María Claret decía que AL era la viña joven y entre el continente de esperanza y la viña joven son dos terminos que pueden sonar un poco poeticos pero que tienen mucho de verdad. la injusticia social que se detecta un poco en todo nuestro continente puede hacer que la iglesia desempolve un poco más la doctrina social de la Iglesia y desde los valores y principios que nacen del evangelio y bien plasmados en la doctrina social de la iglesia nosotros podriamos darle una respuestas extraordinaria a la problematica social y humana y también a la problematica de fe que enfrenta nuestro continente.