El juez envía a prisión al falso cura que estafó a ancianos durante veinte años

Ayer trascendió el nombre de la operación llevado a cabo por la Guardia Civil, «Obreros», debido a la posible pertenencia de uno de los detenidos a la comunidad religiosa llamada Asociación Obreros de la Cruz, no reconocida por la Iglesia Católica en España.
Aún se desconoce el alcance del montante estafado durante más de dos décadas a unos cuarenta ancianos, aunque podría superar los 150.000 euros, debido a que el detenido era autorizado por sus víctimas como titular de sus cuentas, que gestionaba a su conveniencia y sin control alguno.
La investigación determinó que todas las víctimas tenían reconocida minusvalías mental o física, algunos con familiares y otros muchos sin ellos para poder representarlos en algún momento, hecho que aprovechaba el detenido para que le autorizaran como titular de sus cuentas y poder así gestionar el pago por la plaza obtenida en la residencia que él presidía.
De este modo, el falso cura realizaba reintegros ilícitos y pagos a sus proveedores con el dinero de estas cuentas con la justificación de que se le descontaría de la cuota mensual, cosa que realmente no ocurría.
Por otro lado, el parlamentario andaluz de IU por Cádiz, Ignacio García, aseguró ayer el presunto fraude obedece a la «ineficacia» de los servicios sociales del Gobierno andaluz.
El «padre Pepe», de unos 60 años de edad, fue miembro de la Asociación franciscana Obreros de la Cruz Blanca, reconocida en Colombia. Posteriormente, fundó su propia asociación benéfica, denominada Obreros de la Cruz no reconocida por el Obispado. Bajo este paraguas desembarcó en Medina Sidonia, justo cuando una acaudalada mujer a la que cuidaba le dejó en herencia los valiosos terrenos donde actualmente se ubica la residencia el Santísimo, que dirigió durante dos décadas.
Tras pasar por Ceuta, donde fue emrpesario, en Medina compró y vendió terrenos, naves industriales, negocios de pastelería y dulces típicos e incluso empresas de estructuras metálicas y piensos, entre otros. Pero entre sus actividades más curiosas destaca la de gestionar de la plaza de toros de Medina. No en vano, Pepe es primo de Maravillas, un conocido taurino de la zona.
A finales de octubre de 2002 fue detenido, junto al hermano Guillermo, acusado de «abusos y vejaciones sexuales». Uno de los denunciantes era un menor venezolano. La defensa del padre Pepe y de los hermanos Guillermo y Paco siempre defendió su inocencia y aseguraron que los denunciantes «sólo buscaban la manera de ganar dinero con acusaciones falsas». El denunciante aseguró que fue víctima de presuntas violaciones, sodomizaciones e incitación a la prostitución. Hechos que fueron investigados por la Guardia Civil en Cádiz durante cinco meses, tras lo que se produjeron ambas detenciones. Los arrestados finalmente quedaron en libertad sin fianza.
Actualmente se dedicaba a la gerencia del centro de Medina Sidonia y de otra residencia de Torremolinos, aunque en el centro jandeño apenas hacía acto de presencia. «Lo dejaba todo en manos de su gente de confianza», aseguraban fuentes cercanas a los empleados, entre los que se encontraban los dos hermanos que han sido detenidos por la Guardia Civil.