"No no ponemos de rodillas", les dijo el obispo Cardelli a ruralistas en Argentina

"En esta parte de la ceremonia, se insta a los presentes a arrodillarse, pero yo los voy a eximir de ese trámite: demos el signo de que no nos ponemos de rodillas", dijo el obispo, según consignron despachos de la agencia AICA, de los diarios Norte de San Nicolás y de San Pedro, y el diario Clarín de Buenos Aires.
Eran poco más de las 11 y hacía mucho frío en la ventosa mañana que azotaba a santafecinos y bonaerenses por igual. Aquí, en el cruce de la ruta 9 y el acceso a Theobald, en el límite con el partido bonaerense de San Nicolás, unas 350 personas participaban de una misa por el Día del Agricultor que tuvo la inevitable tónica de una reafirmación de principios.
Monseñor Héctor Cardelli, titular de la diócesis de San Nicolás, inició así su homilía junto a la ruta. La idea iba a ser reiterada luego por el último orador de la mañana: Carlos Garetto, titular de Coninagro, quien prometió: "Jamás nos van a ver arrodillados". Todo un símbolo, porque la misa fue celebrada en el sitio donde desde hace un año y medio los agricultores realizan protestas contra la política de los Kirchner.
Ambos se referían al prolongado conflicto que el sector rural mantiene con el Gobierno, en especial por las retenciones sobre la exportación de cereales. Pero la consigna no fue tanto la unidad y continuidad de la lucha de los ruralistas (cosa que todos los oradores mencionaron) como la idea de que había dos campos y de que uno de ellos, el de los grandes monopolios, se estaba beneficiando a expensas del otro, el de los pequeños productores.
En este sentido, la alocución del obispo Cardelli, que ya había acompañado a los productores rurales en protestas anteriores, fue clara: llamó a "evitar que se [impusieran] los intereses ilegítimos de los financistas de los monopolios que, en el marco de injusticia, [atesoraban] más dinero sometiendo a los que [trabajaban]". Esos actores, continuó, buscan "acumular cuantiosas fortunas que se derivan a fines egoístas y no permiten que se inviertan en iniciativas productivas para resolver las necesidades de nuestro pueblo".
El obispo, él mismo hijo de un agricultor, de la zona santafesina de Godoy, cerca de Rosario, agregó: "La justicia social prohíbe que una clase excluya a la otra de la participación de los beneficios", y los "enfrentamientos y posturas irreductibles" que caracterizan al conflicto "claman al cielo porque ponen en juego la vida de los que tienen menos".
De la misa, participó también el vicario general de San Nicolás, Marciano Alba. Luego de la ceremonia, habló un puñado de referentes del reclamo rural, como Daniel Pellegrino, de la Sociedad Rural Argentina; Javier Jayo, titular de CRA; el vicepresidente de FAA y diputado electo Ulises Forte, y el ya mencionado Garetto.
En tanto, en la ciudad de Reconquista, al norte de Santa Fe, numerosos grupos de autoconvocados procedentes de localidades del norte santafesino se movilizaron en camionetas y tractores, para protestar contra la política del Gobierno.
En una de las paradas de la caravana, el obispo de Reconquista, monseñor Ramón Alfredo Dus, impartió la bendición y los exhortó a que "se mantengan unidos y que se preocupen por luchar por todos los que están pasando un mal momento".