Secretaria General de la Fundació Escola Cristiana de Catalunya Meritxell Ruiz: "La escuela, también la cristiana, es el espacio donde hay más libertad ideológica"

Meritxell Ruiz, fotografiada en su despacho.
Meritxell Ruiz, fotografiada en su despacho. Arzobispado de Barcelona

"Que sea la primera mujer, y además, laica, que ocupa este cargo, es algo que que agradecer al cardenal Joan Josep Omella, que apuesta por romper estos esquemas"

"Siempre he creído en la importancia de que los laicos podamos desarrollar responsabilidades sociales de todo tipo, y también esta; en general, podemos aportar otras experiencias"

"Si se quiere prescindir de la escuela religiosa, el problema para el Gobierno puede ser enorme: debería asumir una financiación que ahora no paga, porque lo hacen las familias"

"La religión, venga de donde venga, es un hecho social que existe desde hace siglos y, por ello, sus diversas manifestaciones deben poder coexistir en la enseñanza"

Conoce la educación pública y la concertada, aunque de la primera tuvo que salir antes de tiempo, en pleno mandato de Carles Puigdemont como Presidente de la Generalitat de Catalunya; pero fue por decisión propia y justo después de ser madre por segunda vez. Además, Meritxell Ruiz (Reus, 1978) nunca se ha desprendido de su faceta como maestra en ninguno de los cargos que ha ejercido, sea en la administración o en sectores eclesiales; como ejemplo, tenía por costumbre recibir en el Parlamento de Cataluña, de donde fue diputada, las alumnas del colegio mixto donde estudió para explicarles, en sus excursiones anuales, como es y qué función desarrolla. Una actitud que dice mucho de la nueva secretaria general de la Fundació Escola Cristiana de catalunya, cargo que le servirá para continuar explicando el papel que protagonizan la escuela cristiana en cuanto al desarrollo de una parte de la juventud catalán.

Meritxell Ruiz.
Meritxell Ruiz.

¿Cómo afronta este cargo y con qué expectativa lo hace, sabiendo que los últimos dos secretariados suman diecisiete años?

Con ilusión pero con un gran sentido de la responsabilidad, ya que me preceden dos personas, los padres Francesc Riu y Enric Puig, que han llevado a cabo un trabajo excelente en la fundación que hay que preservar en el futuro.

Llama la atención que sea la primera mujer (y, además, laica) que ocupa este cargo.

Hay que agradecer la apuesta del cardenal Juan José Omella al elegirme, rompiendo esos esquemas. De hecho, siempre he creído en la importancia de que los laicos podamos desarrollar responsabilidades sociales de todo tipo, y también esta; en general, podemos aportar otras experiencias. Si a esto se suma que soy mujer y que, encima, puedo trabajar en un sector, el de la educación, donde predominan mujeres, las cosas resultan mucho más fáciles para mí.

Usted es maestra e hija de maestro. ¿En qué le ha influido su padre?

La familia, por suerte, siempre marca y mi padre, Josep, que ha sido maestro de educación física y música en una escuela de Tarragona hasta su jubilación, ha representado un espejo para mí; como maestra (haciendo sustituciones, principalmente) y más tarde como directora de un centro educativo; pero también en mi itinerario en el mundo de la administración. Lo que más me ha influido de él es su profunda vocación en querer enseñar a los niños y jóvenes.

La vocación no lo es todo para llevar el timón de más de 400 escuelas, las de carácter religioso, que viven un cambio de demanda a favor de las públicas, según los últimos datos.

Por ello, insistimos en la posibilidad de que los centros concertados y religiosos también puedan ser gratuitos, como los públicos, siempre que las dotaciones que reciben por parte de la Generalitat sean comparables entre ambos. Para las familias, incluidas las que llevan a sus hijos a nuestros centros, el hecho de pagar cuotas elevadas puede representar una gran dificultad, sobre todo cuando su situación económica no es buena. Esto puede generar que se cierren escuelas, algo que queremos evitar por encima de todo.

"Insistimos en la posibilidad de que los centros concertados y religiosos también puedan ser gratuitos, como los públicos, siempre que las dotaciones que reciben por parte de la Generalitat sean comparables entre ambos"

¿Hay escuelas mejor preparadas que otras, dentro de las que la Fundació Escola Cristiana representa?

Contamos con instituciones en Cataluña que están ligadas, desde su fundación, en múltiples sectores de la Iglesia, por lo que existe una realidad diferente en cada una. Sin embargo, debemos seguir trabajando por la unidad dentro de esta diversidad y compartir, entre todos y todas, la labor social que hemos hecho hasta ahora: acompañar, desde el Evangelio, cada uno de nuestros alumnos para que no se detengan en su camino por los posibles problemas económicos, sociales o personales que puedan tener.

¿Se reunirá con el actual gobierno de ERC para abordar esta situación?

Tenemos una reunión pendiente con la administración, pero ya le puedo adelantar que si se quiere prescindir de la escuela religiosa, el problema, para el Gobierno, puede ser enorme: debería asumir una financiación que ahora no paga, porque lo hacen las familias, y representaría aniquilar una parte muy grande de la diversidad que radica, precisamente, en la posibilidad de tener tantos tipos de escuelas (públicas, concertadas, alternativas...).

¿Cree que la escuela cristiana está dando suficiente educación en la fe cristiana, o bien se mueve por otros terrenos?

La escuela cristiana tiene su carácter propio y desde el respeto a todos, ofrece una propuesta de vida basada en el Evangelio. La dimensión espiritual debe poder trabajar en la escuela, entre otros, para ayudar a los jóvenes a encontrar el sentido de su vida o para hacerse planteamientos más allá de la sociedad individualista en que vivimos. En estos últimos años se han hecho, desde el exterior, algunos cuestionamientos ideológicos muy sesgados sobre las escuelas religiosas. Pero sólo hay que entrar de ella en una sola para darse cuenta de que la realidad que se vive está bien distanciada de todo esto. La escuela, también la cristiana, es uno de los espacios sociales donde tenemos más libertad ideológica y religiosa.

Y donde tenemos más diversidad cultural. ¿Cómo cree que progresará el plan piloto de introducir clases de Islam en la escuela pública catalana?

La religión, venga de donde venga, es un hecho social que existe desde hace siglos y, por ello, sus diversas manifestaciones deben poder coexistir en la enseñanza, siempre desde el respeto, para continuar reflejando una sociedad como la que tenemos. Intentar prohibir u ocultar pensamientos religiosos diferentes a los nuestros no es bueno; si queremos vivir en un mundo cohesionado, es importante que conozcamos las otras culturas y religiones con las que convivimos.

"La dimensión espiritual debe poder trabajar en la escuela para ayudar a los jóvenes a encontrar el sentido de su vida o para hacerse planteamientos más allá de la sociedad individualista en que vivimos"

Los casos de abusos sexuales también han manchado la imagen que proyecta la escuela cristiana.

Son casos que se deben condenar y perseguir, actuando con contundencia. Tenemos cerca de 30.000 docentes entrando cada día en las aulas que se dedican a la atención, el acompañamiento y el crecimiento de muchos niños y jóvenes; por tanto, si las hay, hay que trabajar estos puntos oscuros que también habitan en el ser humano y erradicarlos para que no se vuelvan a repetir.

¿Cómo vive ahora, desde la lejanía, los desenlaces de los sucesos independentistas que tuvo que vivir desde su posición al frente del Departamento de Educación?

Aquellos meses, previos al referéndum del 1 de octubre, fueron políticamente complejos, y, desde una postura personal, y ya fuera de mi cargo como consejera de Educación, he podido compartir el sufrimiento de muchos amigos y amigas que se vieron implicados, así como de sus familias, que lo han pasado francamente mal. Ahora, desde la lejanía temporal, pero también profesional, sólo me puedo nutrir de la experiencia en el sector educativo que me proporcionó aquella oportunidad.

Meritxell Ruiz .
Meritxell Ruiz .

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