Monseñor Catalá no quiso el arzobispado castrense

Tiene poco trabajo, una gran sueldo y el título de general del Ejército. Y, sin embargo, Jesús Catalá, el obispo de Alcalá, no quiso aceptar el arzobispado castrense. Quizás porque su nombre sigue sonando para suceder a monseñor Dorado en el obispado de Málaga.La última terna para castrense estaba integrada por estos tres nombres: Jesús Catalá, Luis Quinteiro y Silverio Nieto. El primero, que fue el elegido, no aceptó. Y la terna se vino abajo.

En una nueva terna, el que más posibilidades tiene es el actual obispo de Orense, monseñor Quinteiro Fiuza. Entre otras cosas por ser íntimo amigo del cardenal Rouco, que le llama "Luisito" Quinteiro. Además, monseñor Quinteiro fue el que promovió para la terna del obispo de Lugo al sobrino del cardenal, Alfonso Carrasco, acompañando a monseñor Berzosa. Y como era de esperar, Roma se decantó por el familiar del cardenal de Madrid.

Silverio Nieto, es el abogado de la Conferencia Episcopal. Antiguo magistrado de la Audiencia nacional, no goza de excesivas simpatías ni entre los obispos ni en la Casa de la Iglesia, donde trabaja. Es de los que se les nota demasiado que quiere hacer carrera", dicen los que lo conocen. No parece, pues, que tenga posibilidades.
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