Carmen Posadas critica a los políticos
Y tú más
(Resumen del artículo de Magazine de Carmen Posadas pag. 76, 10-4-11)
Hubo un tiempo en el que aún creíamos que nuestros dirigentes pensaban en nosotros, en el bien común; servir a la comunidad, cambiar el mundo.
Las campañas electorales se han vuelto un rosario de acusaciones mutuas, diatribas y monsergas. Con las situaciones angustiosas que vemos en la calle, lo único en lo que ellos piensan es en tirarse los trastos a la cabeza, sacarse trapos sucios e intercambiar insultos como niños estúpidos cuyo gran argumento ante las denuncias de los otros es decir «y tú más».
¿Que mi política es inoperante; mi partido, corrupto; mis ideas, absurdas; mi inteligencia, la de un mosquito? Y tú más, siempre «y tú más» como único razonamiento.
Su enfoque de la campaña, ese afán por compararse con el adversario de modo tan estúpido cuando lo que tendrían que hacer es distinguirse de él. Yo comprendo que es mucho más sencillo como estrategia recurrir a ese ardid infantil del «y tú más» que proponer nuevas ideas, entusiasmar con enfoques diferentes y esperanzar con un liderazgo tan inteligente como eficaz.
Su actitud parece una burla, una tomadura de pelo. Alguien, por tanto, debería decirles a los políticos de cada uno de los partidos, a todos los candidatos tanto regionales como nacionales que ya basta de marear la perdiz.
Que tiempos excepcionales requieren personas, si no excepcionales que al menos sepan sintonizar con lo que la gente realmente necesita. Y que lo que necesita son soluciones, no palabras vacuas. Y menos aún «ytumases» e insultos tontos, una estrategia propia de niños de once años en un patio de colegio, pero indigna de personas que aspiran a regir los destinos de un país. ¿Pero es que nos han visto cara de tontos o qué?
(Resumen del artículo de Magazine de Carmen Posadas pag. 76, 10-4-11)
Hubo un tiempo en el que aún creíamos que nuestros dirigentes pensaban en nosotros, en el bien común; servir a la comunidad, cambiar el mundo.
Las campañas electorales se han vuelto un rosario de acusaciones mutuas, diatribas y monsergas. Con las situaciones angustiosas que vemos en la calle, lo único en lo que ellos piensan es en tirarse los trastos a la cabeza, sacarse trapos sucios e intercambiar insultos como niños estúpidos cuyo gran argumento ante las denuncias de los otros es decir «y tú más».
¿Que mi política es inoperante; mi partido, corrupto; mis ideas, absurdas; mi inteligencia, la de un mosquito? Y tú más, siempre «y tú más» como único razonamiento.
Su enfoque de la campaña, ese afán por compararse con el adversario de modo tan estúpido cuando lo que tendrían que hacer es distinguirse de él. Yo comprendo que es mucho más sencillo como estrategia recurrir a ese ardid infantil del «y tú más» que proponer nuevas ideas, entusiasmar con enfoques diferentes y esperanzar con un liderazgo tan inteligente como eficaz.
Su actitud parece una burla, una tomadura de pelo. Alguien, por tanto, debería decirles a los políticos de cada uno de los partidos, a todos los candidatos tanto regionales como nacionales que ya basta de marear la perdiz.
Que tiempos excepcionales requieren personas, si no excepcionales que al menos sepan sintonizar con lo que la gente realmente necesita. Y que lo que necesita son soluciones, no palabras vacuas. Y menos aún «ytumases» e insultos tontos, una estrategia propia de niños de once años en un patio de colegio, pero indigna de personas que aspiran a regir los destinos de un país. ¿Pero es que nos han visto cara de tontos o qué?