1.- Contemplo a Jesús y a María con José en Nazaret; poco después de los días de la Navidad.
2.- Allí están; comentan la Nueva; se llenan de admiración.
3.- Me encuentro en presencia de ellos.
4.- Guardo silencio con ellos a ratos.
5.- Oigo al Niño-Dios en sus balbuceos; todo limpio y sonrosado.
6.- ¿Qué pensaría? Porque era Dios y su inteligencia es infinita.
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