Hoy necesitamos más que nunca influir en nuestro ambiente, ¡están tan como olvidados los criterios del Evangelio! En pedagogía nos hablan ahora de líneas transversales para indicarnos que en cualquier área podemos meter por ejemplo ideas de la paz o de otras que estén en boga.
Me parece que merece la pena tener esto en cuenta los que somos cristianos e ir metiendo estas líneas transversales siempre que vengan a cuento. Procurar influir en todos: en la familia y amigos, en al jerarquía, en la vida contemplativa. Y también dejarnos de una manera permeable influir por ideas o iniciativas de otros a quienes vemos, escuchamos o leemos.
José María Lorenzo Amelibia