Algunos quieren armar la mariomorena porque la Vicepresidenta del Gobierno, casada civilmente, vaya a pronunciar en Valladolid el pregón de Semana Santa. Por lo visto para este menester tienen que dar el visto bueno los ultramontanos, los meapilas, los farsantes e hipócritas.
A mí me parece estupendo que esta joven Vicepresidenta pronuncie el pregón. Y pienso que lo hará muy bien. Y creo también que puede producir mucho más fruto que la mayoría de los que pudieran hacerlo.
Por parte de ella, mujer con mucho trabajo y arranque, supone una gran deferencia el haberlo aceptado. Hemos de agradecerlo.
Y para los inquisidores que protestan, por no creerla digna, que tengan en cuenta lo que dijo Jesús: "Quien no está contra mí, está conmigo". ¡No vayamos a ir contra el Evangelio!
Soraya se ha confesado católica. ¿O es que ha de presentar el certificado de haber cumplido con Pascua? ¿Por qué no le piden también el esquema de su pregón? Hay gente que disfruta con su malsana hipocresía.
Además quieren involucrar en el problema a un arzobispo buenísimo y sensato. ¡Pobre Don Ricardo Blázquez!
José María Lorenzo Amelibia