Me ha impresionado esta película y mucho; y en todos los aspectos: en el artítico, técnico y religioso. Hacía tiempo que no veíamos cine de esta categoría. Emplean muchos la religión como carnaza para critircarla despiadadamente . Aquí no ocurre lo mismo.
El director, francés, Xavier Beauvois
Este el el resumen del film:
Un monasterio en las montañas del Magreb en los años noventa. Ocho monjes cistercienses viven en perfecta armonía con la población musulmana. Un grupo de fundamentalistas islámicos asesina a un equipo de trabajadores extranjeros y el pánico se apodera de la región. El ejército ofrece protección a los monjes, pero estos la rechazan. ¿Qué deben hacer? ¿Irse, quedarse? A pesar de la creciente amenaza, empiezan a darse cuenta de que no tienen elección y deben quedarse, pase lo que pase. La película se basa a grandes rasgos en la vida de los monjes cistercienses del Tibhirine, en Argelia, desde el año 1993 hasta su secuestro en 1996.
En el comienzo del film ofrecen protección a los monjes, pero el superior la rechaza alegando que son corruptos. No me parecía ésta suficiente razón para rehusar tal oferta. Al avanzar el tiempo se ve claro que la opción de permanecer en el monasterio es acertada, evangélica, llena de amor a las muchas personas pobres – musulmanes la mayoría – . Son monjes de cuerpo entero:; muy humanos y muy piadosos; muy metidos en el convento y muy entregados a sus semejantes. Con un amor inmenso a Dios y con ese amor hacia sus hermanos. Un testimonio que además fue real en 1996.
Maravilloso el estudio psicológico que hace de los monjes, en profundidad humana y espeitual. Impresionante la última cena – me recordadaba la de Cristo – .
Delicado hasta solamente sugerir el martirio, sin ofrecernos aquí escenas trájicas en las que conviene cerrar los ojos.