1.- Me pongo en la presencia del Señor. Le pido a la Virgen María en este mes dedicado a ella luz para penetrar en el misterio de la resurrección del Señor. Virgen María, ayúdame. Que no sea para mí este gran misterio de la Resurrección como un arcano impenetrable, que sea luz, gozo, esperanza, amor.
2.- Si he resucitado con Cristo he de buscar las cosas de arriba, gustar de las cosas de arriba (Col. 3,1-4-11). Esto me lo sé de memoria, pero he de procurar llevarlo a la práctica en mi vida diaria. Que mi ilusión de verdad sea el Reino de Dios. Que mi placer lo encuentre en estar con Jesús. Que en mi conversación goce con la cosa espiritual.
3.- Señor, Tú has venció el pecado y la muerte. Por eso me apoyo en Ti, me lleno en Ti de esperanza y de amor. Confío con seguridad. Si me encuentro alguna vez triste o desalentado, pensaré que sirvo a Cristo resucitado; que Él me espera, me bendice, me ayuda y está cerca de mí aunque mis ojos no le vean.
4.- Dame, Señor, optimismo en esta época de pérdidas de fe. No en los dirigentes religiosos, sin o en Ti. Y a ellos, Señor, por favor dales fuerza para ser santos. Virgen María, "negocia" esto con Jesús en este mes de mayo. Dile a Jesús de nuestra parte que en Él se condensa el proyecto de la Santísima Trinidad sobre la humanidad.
5.- Dadnos, Virgen María, esa fe que tuvieron los santos y sentir en esta pascua “Paz a vosotros, aleluya”.
Ver página web http://personales.jet.es/mistica