Alabad al Señor

¡Feliz miércoles! A mitad de semanas como estamos quiero traerte música de nuestro país. Y una vez más recurro a un maestro que traigo de vez en cuando ya que su música me entusiasma y espero que ese entusiasmo también te llegue a ti. No digo nada cuando escribo que es uno de los grandes maestros de nuestro Renacimiento y del europeo y por ello su música nunca se nos acaba. Al contrario: parece que cada escucha atenta a sus composiciones abre nuevas puertas. Comprobémoslo.

El increíble Morales nos trae hoy su increíble motete Jubilate Deo omnis terra. Está compuesto para seis voces y fue compuesto y publicado en 1538 para ser cantado para conmemorar la Tregua de Niza. El inicio de la obra tiene claros motivos marciales y un fuerte sentido estético. Las voces evolucionan con un movimiento muy marcado que sirven para delimitar los elementos principales de la fe católica. La fuerza de la obra es totalmente arrolladora y a la vez está compuesta con tal sutileza que solo puede asombrar. No estamos en presencia de una obra que muestre todas las características de Morales pero aún así es todo un monumento, lleno de hondura. Se unen aquí la música (o la Música, con mayúsculas) y la Historia, de la mano de uno de los sabios de la polifonía, solo igualado por Victoria, Lassus o Palestrina.
La partitura de la composición puedes descargarla aquí.
La interpretación es de Hespèrion XXI dirigido por Jordi Savall.