Hoy comienza la semana de oración por la unidad de los cristianos. En ella, nos acercamos una vez al año a la diversidad de formas que hay de alabar al Dios de Jesús, el Cristo. La música está también al servicio de esa unidad en la diversidad. En ese sentido, la música de las tradiciones orientales rusa y griega son especialmente coloristas y ricas en matices.
En ambas liturgias, rusa y griega, está presente de una forma poderosa y siempre presente la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo, que es la más representativa del rito bizantino. Su parte principal, la llamada "anáfora"; está atribuida a san Juan Crisóstomo, arzobispo del siglo V y padre de la Iglesia.
Lo que puedes escuchar es el comienzo de la misma (a la derecha tienes las siguientes partes). Comienza con la llama "Gran Sinapsis", es decir, la gran letanía. La voz del diácono se alterna con la del pueblo, terminando cada frase con un "tou Kyríou deithomen", que puede traducirse del griego como "roguemos al Señor". En esa letanía se invoca no solo a la Trinidad sino a los arzobispos, obispos, diáconos, etc. A continuación se entona el Salmo 145.
Canta el Coro Bizantino de Grecia dirigido por Lycourgos Angelopoulos.