Hablemos de Ginebra



Con los calores, un buen gin-tonic u otro cóctel seguro que apetece, pero no vamos a hablar de eso, porque no entiendo mucho. Tampoco es el lugar de hacer una disquisición geográfica sobre la ciudad suiza porque tampoco soy conocedor de eso. Aquí vamos a hablar de música, y de un maestro que debuta por aquí. ¿Adivinas el tema?

Eso vendrá después. Ahora debes saber que hoy estamos con Johann Simon Mayr (1763-1845), maestro alemán nacido en Mendorf. Estudió teología en la Universidad de Ingolstadt. Posteriormente estudió con Lenzi y Bertoni y se trasladó a Bérgamo en 1802 donde fue maestro de capilla. Ese puesto lo mantuvo hasta que murió y, de hecho, Mayr fue el revitalizador y el capitalizador de la música bergamasca. De ahí que también sea conocido como Giovanni Simone Mayr. En Bérgamo organizó conciertos y además se encargó de interpretar la música de Beethoven. Allí en Bérgamo tuvo un ilustre alumno: Gaetano Donizetti y ambos están enterrados muy próximos en la ciudad italiana. Como puedes ver, a pesar de que no es muy conocido, te hablo de una figura muy importante del romanticismo.

Ahora viene la cuestión de Ginebra. Mayr compuso una ópera titulada Ginevra di Scozia, es decir, "Ginebra de Escocia". Narra las aventuras y desventuras de la reina Ginebra, esposa del rey Arturo. La ópera tiene libreto de Gaetano Rossi, adaptación de parte del "Orlando furioso" de Ariosto. Fue estrenada en 1801 en Trieste, para la inauguración de un nuevo teatro. La obra tiene una trama idéntica a "Ariodante" de Handel. Hoy te ofrezco un pequeño fragmento instrumental de la obra, su Sinfonía inicial, en la que Mayr muestra temas de cierto sabor local.

La interpretación de la obra corre a cargo de la Orquesta del Teatro Lírico "Giuseppe Verdi" de Trieste dirigida por Tiziano Severini.

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