Melodías del pasado



¡Feliz viernes! Espero que la semana laboral que ahora termina te haya ido bien y puedas aprovechar el fin de semana para descansar. Es posible que el título te haya llevado a pensar que vamos a escuchar música antigua pero no es así. Nos vamos a quedar en nuestros días para disfrutar de una música muy especial, llena de unos sonidos que suenan a mezcla entre ancestrales y modernos y que inmediatamente nos va a hacer viajar al país natal de quien hoy nos va a hacer disfrutar.



Que no es otra que Sarah Hopkins (1958), compositora neozelandesa nacida en Lower Hutt. Creo que es la primera vez que traigo por aquí a una persona de Nueva Zelanda. Su música es visionaria y está llena de inspiración y Hopkins también canta y toca el chelo. Se ha formado en la música tradicional pero poco a poco se ha ido moviendo a otras más experimentales. Muchas de sus composiciones están llena de la fuerza de los paisajes australianos, con la presencia de cantos de pájaros, ritmos cautivadores y otros elementos muy especiales. En cuanto a la música coral, compone mucho usando sobretonos, que proceden de la tradición del Tíbet y Mongolia. Desde su residencia en Brisbane Hopkins se dedica a dar giras de conciertos y a grabar discos con su siempre interesante música, efectivamente muy llena de inspiración y que es como una corriente de aire fresco que renueva lo que hasta ahora hemos escuchado.

De esta compositora te ofrezco Past Life Melodies. Se trata de una composición para coro compuesta en 1991 en memoria de su padre, John Hopkins. Escuchamos aquí esos sobretonos tan característicos suyos así como los fragmentos de cantos de aborígenes australianos. Sobre esta obra, nos dice la compositora: «Desde el punto de vista de la composición, confío en el poder de los simple, directo y emotivo; me guío por la intuición. La inspiración para esta obra vino de dos cantos que conocí en 1988 y 1990. La melodía inicial me vino en un momento de profunda pena e inmediatamente se constituyó en una conexión profunda, conocida y recordada, como si fuese una canción de una vida pasada. Los inspiradores cantos aborígenes los conocí en Darwin, como si hubiese una mujer anciana y aborigen cantando en mi interior». Una música que es toda una experiencia.

La interpretación es de Iowa State Singers.

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