Lo religioso del jardín



¡Feliz miércoles! Curioso título para una importante obra del pasado siglo XX. Se desarrolla dentro de las técnicas ,más radicales de su época pero aún así creo que puedes obtener algo importante de la pieza. Su maestro es uno de los grandes nombres de hace unos años pero es posible que no lo cites en un supuesto listado de compositores destacados de la pasada centuria. No de dejes intimidar por la etiqueta de música contemporáneo y sumérgete en la sonoridad de la composición.



Salió de las manos de Bruno Maderna (1920-1973), compositor italiano nacido en Venecia. Con muy pocos años de edad tocaba el violín y debutó en La Scala de Milán con solo doce años. Con veinte se había graduado en el conservatorio de Roma y volvió a su Venecia natal para estudiar con Malipiero. Con este conoció la complejidad de la música serial. En 1948 recibió lecciones de dirección de Hermann Scherchen fue invitado al festival de Darmstadt, donde coincidió con los compositores más famosos de la segunda mitad del siglo XX: Berio, Nono, Boulez,... Junto con Berio fundó el Estudio de Fonología Musical de la RAI que atrajo a otros maestros como John Cage, Henri Pousseur o Luc Ferrari. Compaginó sus labores de director con las de compositor y fue invitado al Festival de Tanglewood donde pudo dar a conocer sus grandes obras. Como director de orquesta, sobresalió dirigiendo a Mahler y otros compositores clásicos vieneses. Esto influyó también su forma de componer que se encuadró dentro del expresionismo de posguerra y de las técnicas más avanzadas del siglo XX.

Maderna nos ofrece hoy su Giardino religioso, obra de 1972 compuesta para pequeña orquesta formada por la percusión, dos pianos, dos arpas, cuerdas, trompeta y trompa. La obra gira en torno a un clímax central, con las cuerdas sonando al principio y al final y los metales sonando de forma contenida. Hay tres secciones corales y la música termina casi desintegrándose. Maderna no lo dejó dicho así pero puede ser una metáfora de las creencias naturales de la condición humana. Los intérpretes cuentan con gran libertad a la obra de elegir diversas secciones y su material. La obra tiene un equilibrio especialmente conseguido tanto en la orquestación, el timbre y la compleja interrelación entre los intérpretes. La obra fue estrenada en Tanglewood y fue un encargo de la Fundación Fromm. En alemán, la palabra «fromm» significa, precisamente, religioso.

La interpretación es de la Orquesta Sinfónica de Holanda dirigida por Hans Zender.

Volver arriba