Una visión de nuestro país



¡Feliz martes! En esta semana en la que celebramos la fiesta de la Hispanidad he decidido traerte una composición de un maestro que tuvo una visión particular de nuestro país... bueno en realidad de una danza. Seguramente no pisó nuestra tierra pero la música tiene tal capacidad de abstracción que pueden recurrirse a elementos ajenos pero que si el compositor tiene la suficiente habilidad y calidad (como el de hoy) se lo apropia y da a luz una verdadera maravilla.



Hoy nos visita Marin Marais (1656-1728), compositor francés nacido en París. Es, por tanto, casi contemporáneo de Bach. Era un extraordinario compositor pero aún más fabuloso tocando el bajo de viola, el más destacado de Francia. Para este instrumento compuso unas seiscientas obras, en la tradición francesa en forma de danzas variadas. Llegó a ser tan descriptivo que incluso compuso una composición sobre cómo se eliminaba una piedra de la vejiga. Sus piezas en trío, publicadas en 1692, fueron las primeras sonatas en trío publicadas en su país. Conocemos muy poco sobre su niñez aunque sí se sabe que estudió con Sainte-Colombe, el violista más destacado de su época. En 1679 entró a trabajar como violista del rey, que mantuvo hasta su retiro en 1725. Estudió composición con Lully quien probablemente lo animó a componer óperas, cosa que hizo cuatro veces muy en estilo de su maestro. Alguna de ellas, como «Alcione», se ha hecho especialmente famosa aunque en ningún momento nada comparable a sus obras para viola.

De entre estas, una de las más famosas es Les Folies d'Espagne. La obra fue compuesta en 1701 como parte de su segundo libro de piezas para viola. Marais conoció la danza española en unas variaciones para guitarra del italiano Francesco Corbetta. El francés siguió en Italia ya que inmediatamente tomó el modelo de Corelli para componer esta suerte de variaciones hipnóticas y virtuosas. La composición se divide en treinta y dos variaciones que comienzan con una presentación lenta y solemne del tema. Se exploran todas posibilidades de la viola de gamba, que necesita de un instrumentista virtuoso para llevarlas a cabo. Escuchamos arpegios, momentos líricos, escalas y otros elementos que hacen de esta obra algo especial. Marais consigue también inesperadas modulaciones, de forma que casi en todo moment el ambiente parece más una improvisación que una obra cerrada. ¡Cuánta belleza!

La partitura de la obra puedes conseguirla aquí.

La interpretación es de Sophie Watillon (bajo de viola), Friederike Heumann (bajo de viola), Xavier Díaz Latorre y Evangelina Mascardi (guitarras barrocas) y Luca Guglielmi (clave).

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