Preces de los Fieles (D. 31º TO B 2ª lect. (04.11.2018): Nuevo y definitivo sacerdocio

Jesús puso su vida a la escucha del Amor del Padre-Madre (Heb 10, 5-10). Su vida nos revela la voluntad de Dios. Nosotros, creyendo en él (Heb 5,9: “obedeciéndole”), accedemos al Amor del Padre y comunicamos su mismo Amor. Así somos sacerdotes. Pidamos vivir nuestro sacerdocio diciendo: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Por la Iglesia:
- que revalorice el bautismo, sacramento de entrada al Amor divino;
- que renovemos con frecuencia nuestra incorporación al “Cuerpo” de Jesús.
Roguemos al Señor: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Por la formación cristiana:
- que los cristianos conozcamos mejor el Evangelio;
- que nuestras comunidades sean más activas y contemplativas.
Roguemos al Señor: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Por nuestra sociedad:
- que crezca en democracia, en participación, en solidaridad;
- que los cristianos actuemos como fermento, dentro de la vida social.
Roguemos al Señor: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Por políticos:
- que tengan vocación de mejorar la sociedad;
- que sean honrados, amigos de la transparencia, trabajadores.
Roguemos al Señor: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Por los más vulnerables:
- que encuentren nosotros defensa, apoyo, ayuda...;
- que descubran la fuerza de la fe en Cristo resucitado.
Roguemos al Señor: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Por esta celebración:
- que nos haga conscientes de nuestra capacidad para revelar el Amor de Jesús;
- que nos ponga a la escucha de la vida de Jesús para seguir su camino.
Roguemos al Señor: “Confiamos en Dios, queremos vivir en su Amor”.

Jesús sacerdote eterno: que en ti veamos y recibamos el Amor de Dios. Contigo “ofrecemos a Dios... un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que celebran su nombre” (Heb 13,15). Queremos “no olvidarnos de hacer el bien y ayudarnos mutuamente, porque son los sacrificios que agradan a Dios” (Heb 13,16). Así queremos vivir por los siglos de los siglos.

Amén.

Rufo González
Jaén, noviembre 2018
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