Preces de los Fieles (S. TRINIDAD 31.05.2015)

A Dios nadie lo ha visto nunca; el Dios Hijo unigénito, el que está en el regazo del Padre,
ése lo revelóplenitud todos hemos recibido un amor que responde a su amor...
el amor y la lealtad han existido por medio de Jesús, el Mesías” (Jn 1, 18.16-17). Pidamos vivir en el amor de la Santísima Trinidad, diciendo: queremos ser una familia de amor.

Por la Iglesia:
- que tenga experiencia del amor creador del Padre;
- que como el Hijo viva comprometida con los necesitados;
- que el Espíritu de libertad viva en toda relación de Iglesia.
Roguemos al Señor: queremos ser una familia de amor.

Por nuestro mundo:
- que perciba el amor del Padre Dios en la evolución de los tiempos;
- que sienta la misericordia de Jesús en la dignidad y en los derechos humanos;
- que se deje llevar por el Espíritu al reconocer la igualdad y libertad de todos.
Roguemos al Señor: queremos ser una familia de amor.

Por las diversas religiones:
- que sean sinceras y busquen el bien de todos;
- que den sentido a la vida, haciéndola más humana;
- que respeten los derechos humanos: la vida, la conciencia, la libertad...
Roguemos al Señor: queremos ser una familia de amor.

Por la paz del mundo:
- que el respeto y el cuidado de la vida sea patrimonio de toda la humanidad;
- que tengamos sentido de humanidad: todos hermanos solidarios;
- que los bienes del mundo sirvan para todos.
Roguemos al Señor: queremos ser una familia de amor.

Por los más necesitados (refugiados, víctimas de catástrofes...):
- que sientan la fuerza del Creador que invita a superarse;
- que llegue a ellos la solidaridad fraternal de todos;
- que se unan en la desgracia y esperanza comunitaria.
Roguemos al Señor: queremos ser una familia de amor.

Por esta celebración:
- que sea expresión de nuestra filiación común;
- que nos una en la fraternidad de Jesús, hermano mayor de todos;
- que el Espíritu nos ayude a acoger y a no excluir de nuestro amor a nadie.
Roguemos al Señor: queremos ser una familia de amor.

Ayúdanos, a cada uno y a la Iglesia, a vivir en tu “Hogar”:
donde se vive del Amor, que es Padre y Madre;
donde se vive del Amor del Hijo y Hermano;
donde se vive y crece en el Amor que es Espíritu de vida.
Por los siglos de los siglos.

Amén.

Rufo González
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