Carta a Benedicto XVI

Estimado Benedicto XVI:
He leído que en Italia estás intentando impedir los llamados pactos de convivencia para parejas de hecho. Por mi modo de ver las cosas pienso que estás cometiendo un error intentando impedir que el estado legisle para unas leyes reclamadas por una parte de sus ciudadanos.
Es muy frecuente que muchos obispos acabéis confundiendo vuestras reservas a una ley con cuestiones morales. Entiendo que no te gusten los llamados pactos de convivencia, a mi personalmente me parecen inútiles ya que terminan por convertir en matrimonio aquello que no pretende ser matrimonio, como es el caso de dos personas que conviven y optan por no casarse.
Sin embargo Santidad, creo que existe una minoría social a la que muchas veces has condenado y criticado sin previamente haberla conocido. Se trata de esa parte de la población mundial que es homosexual. Por ello es preferible no condenar sin antes estudiar bien el caso de muchísimas de estas personas. Esta ley a quien va a beneficiar es a montones de parejas homosexuales, y me alegro que así sea.
Por otra parte Santidad, en su cargo necesita usted de críticos, de gente que sin peros en la lengua le diga con motivos y razones en que creen ellos que se equivoca. Es muy necesario en la vida de un intelectual tener tan cerca de los críticos como a los aduladores. En su caso tiene usted en gran parte de la cristiandad a montones de aduladores, a gente que en caso de usted cometer un tropiezo o equivocarse, se van a encargar no ya de quitarle hierro al asunto, sino hasta de repetir su error.
Esta es la carta que le escribe un crítico que sin embargo le aprecia un montón y que le defiende en innumerables ocasiones. Pues como pontífice le tengo mucho más aprecio que cuando era cardenal, y le tengo cien veces más aprecio a usted que a su predecesor Juan Pablo II.
Un saludo
Julián Moreno Mestre