Con Sarkozy y Berlusconi tragan, con otros no se callan.

Pues eso mismo me pregunto yo. Sarkozy está católicamente bautizado, desconozco si estuvo católicamente casado o si sigue considerándose católico. El caso es que recientemente le hicieron “Canónigo de Honor” en San Juan de Letrán, titulo honorífico y tradición muy antigua que se da desde 1604 a los Reyes de Francia.

El caso es que es un divorciado, recasado de nuevo por lo civil, que es lo que seguro tengo. Tal vez se casase por la Iglesia pues presume que su ejemplo es Juan Pablo II. Pero el caso es que hace unos días un párroco niega a un separado que convive con una mujer participar en una procesión y el Vaticano por el contrario hace “Canónigo de Honor” a un tipo que nunca se le ve involucrarse en nada con la Iglesia.

Pues digo yo, más valdría hacer la vista gorda con este señor al que no conozco de nada en lugar de montarle un escándalo y escandalizar a los fieles.

Pero lo más curioso del caso es que el que presidió la ceremonia por Sarkozy, el que le dio el pergamino, se hizo la foto y tan amigos, es el Cardenal Camillo Ruini. Si, el mismo cardenal que negó exequias católicas a un enfermo que pidió ser desconectado de una máquina que lo mantenía con vida haciéndole respirar y pasar por angustiosos dolores, el mismo cardenal que se opuso a que se le diese sepultura en cementerio católico. Y todo bajo el sufrimiento de una familia.

Pues que bien hacen en la Iglesia la vista gorda. Desde luego por la Rocío Jurado, la Rociíto, y por otras muchas y muchos famosos lo cuelan todo. Tampoco creo que Sarkozy pidiera expresamente recibir el pergamino que le atribuye como canónigo, un titulo sin importancia alguna. Ya me dirán para que quiere el título de “Canónigo de Honor” de San Juan de Letrán el presidente de la república francesa. Pero supongo que la Santa Sede se lo ofreció, y él encantado para su imagen lo aceptó.

Pues ya tenemos un “Canónigo Honorífico” divorciado y recasado, y si les gusta a algunos colocarle lo de amancebado, adultero o pecador pues mucho ojo, pídanle explicación al Papa antes de insultar a uno de sus “Canónigos”. Si Benedicto XVI hace la vista gorda, pues que lo haga ese párroco con ese señor separado.

Pero también sorprenden más incoherencias. Por ejemplo, la Santa Sede está rechazando a un embajador argentino que fue ministro de justicia con Kirchner por estar divorciado. El caso es que traga muchísimo mejor que encabece la derecha en Italia el también divorciado y recasado Silvio Berlusconi, el cual presume de comulgar cuando quiere.
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