El manifiesto por la Laicidad.

Es duro que aquellos con los que he compartido asambleas y reuniones tenga a día de hoy que discrepar y disentir de ellos. Pero ahí va lo que pienso, punto por punto, del último manifiesto por la laicidad:

Primero: Deben siempre haber acuerdos entre el Estado del Vaticano y el gobierno de España. El Vaticano siempre firma acuerdos para garantizar los derechos de sus fieles, y es capaz de firmarlos desde con estados democráticos hasta con dictaduras de izquierda o derecha. Otra cosa es que dichos acuerdos sean malos, en cuyo caso más vale pedir replantearlos y reformarlos. Es absurda la idea de erradicar los acuerdos Iglesia-Estado cuando los evangélicos y musulmanes andan detrás de sus propios acuerdos si es que no los han firmado ya. Además, la lucha por la igualdad de las otras confesiones les corresponde a las otras confesiones religiosas, los católicos podemos ayudar y no entorpecer, pero quitarnos de en medio por la igualdad es un disparate.

Segundo: Ya existe actualmente autonomía de civil respecto de lo religioso y lo religioso de lo civil. Son ganas de ver sombras donde no las hay. La separación Iglesia-Estado es una realidad. Ahora bien, si el jefe del estado es católico y le gustan las misas católicas no vamos a regular la religiosidad del jefe del estado, pues: ¿Qué se quiere? ¿Un jefe del estado ateo o agnóstico? Si existiera un funeral de estado religioso eso no implica para nada la unión Iglesia-Estado. Un estado laico es libre de hacer un funeral de estado civil o religioso, y dentro del religioso optar por el que quiera o por varios al mismo tiempo.

Tercero: No sirven para nada esos pactos por la laicidad. Eso es un camelo. Los políticos son libres de participar en los actos religiosos que les de la gana. Y si al propio Ruiz Gallardón, como alcalde de Madrid, le da por ir a una celebración judia un sábado, una misa católica un domingo, a un ayuno islámico un lunes o a una reunión de ateos un martes, y representando al ayuntamiento de Madrid, no va a venir un pacto por las laicidad a impedírselo. Es que es ridículo. El alcalde o cualquier político que hagan lo que quieran, si al final no nos gusta como en democracia estamos lo echamos.

Cuarto: El punto cuarto es una de las luchas más valiosas de Redes Cristianas en la Iglesia, la lucha contra la discriminación y la falta de democracia interna. Pero esto no pinta nada en un manifiesto por la laicidad. El estado no puede pretender que se autoreformen las religiones, esto nos corresponde a los fieles. Si una religión no obedece a unos mínimos me parece bien que se la persiga o se la catalogue de secta peligrosa, así no me gustaría que una religión que cree en sacrificios humanos o que obliga a llevar un burka a la mujer, que no un velo, pulule a sus anchas por España. No es el caso de la Iglesia Católica. Aunque si bien es cierto que podría no ser malo que se exija y se luche contra la manipulación de conciencias.

Quinto: Me parece bien una defensa de la laicidad escolar, muy diferente al laicismo escolar. Pero en la escuela es necesario un adoctrinamiento moral. Si seguimos en la idea de luchar contra el adoctrinamiento en las escuelas, el sistema educativo perderá su componente educativa quedándose solo en sistema de enseñanza.

La laicidad escolar no puede implicar erradicar el fenómeno religioso en las escuelas. Hay padres que por su animadversión religiosa no quieren ni que haya un crucifijo en la pared, ni que el resto de los chavales exhiban ante sus hijos un crucifijo, una estrella de David, o un velo en las niñas si son musulmanas y quieren llevarlo. Por otro lado en la escuela pública existe la asignatura optativa de educación católica, de la misma forma que una de protestantes y musulmanes, estas últimas se imparten cuando así lo solicitan los creyentes en esas religiones.

Llamo la atención a la dirección de Redes Cristianas por criticar la educación concertada. ¿Nos hemos vuelto locos? Son los religiosos quienes más nos apoyan, son los centros concertados los que muchas veces nos ofrecen sus instalaciones. Son muchos los religiosos los que integran Redes Cristianas o apoyan a Redes Cristianas. Con un manifiesto como este, estamos disparando sobre ellos y no estamos teniendo en cuenta su labor equilibrada en sus centros.

Sexto: Me parece equivocado apostar por la secularización de la sociedad. En esta sociedad habrá laicos, sacerdotes y religiosos católicos, y también tendremos laicos protestantes y pastores protestantes, y laicos ortodoxos y sacerdotes ortodoxos, laicos musulmanes e imanes, laicos judíos y rabinos, etc. Secularizar la sociedad ¿En que consiste? ¿Eliminamos al sector clerical y religioso de todas las religiones?

También es inevitable que las religiones entren en el espacio y debate político. Tienen su derecho a intervenir en todos los debates políticos, pues casi todos les afectan en algo. Cuando se habla de educación, laicidad o situaciones de justicia social, eso afecta a sus integrantes y tienen mucho que decir, y también es preocupación importante de la mayoría de los laicos y religiosos de las religiones. Además, la marcha de la economía es preocupación de todos, incluidas las religiones. La lucha contra ETA también es preocupación de todos, incluidas las religiones. La lucha contra la corrupción es preocupación de todos, incluidas las religiones. La lucha contra la discriminación es preocupación de todos y también lo es, y debe serlo de las religiones. Otra cosa es que lo hagan irrespetuosamente o pretendan repartirse un pastel por encima de los intereses de la nación.

También debo quejarme por la protesta contra la financiación de la Iglesia. Actualmente se ha logrado un sistema más justo, la casilla de la declaración de la renta. Serán los fieles los que financien a la Iglesia, o mejor dicho, a la Conferencia Episcopal. En mi opinión debería quejarse Redes Cristianas para que ese dinero vaya a donde dice el anuncio de la Conferencia Episcopal que va, y no a cubrir los gastos de la Conferencia Episcopal y del clero diocesano, muy diferente a usarse en colegios concertados, hospitales, asilos, etc, de la Iglesia o a Cáritas, que viendo los presupuestos de la conferencia episcopal, por allí no llega ni un duro.

Séptimo: Estoy de acuerdo en su totalidad con este punto. No haré comentarios.

Octavo: La Conferencia Episcopal no comete abusos con la COPE, su problema es que ha permitido un descontrol y abuso por parte de unas estrellas que han convertido la cadena en un problema de bastante gravedad en la Iglesia. Se saltan el ideario cuando pueden y quieren, y convierten a la cadena en uno de los más ruines cuarteles donde campa la mentira y la ofensa. Después estas estrellas no son católicas, y entre sus íntimos y allegados muerden de la mano que les da de comer, pues socialmente está peor visto ser católico que un protestante o un ateo. Sin embargo este punto con el que se puede estar más o menos de acuerdo, o no, no es un punto correcto para discutirlo en un manifiesto por la laicidad.

Todas las religiones en España y el estado asumen la constitución. Que tengan algún clérigo o laico impresentable que no lo asuma es un hecho aislado. No viene a cuento insistir en esto.

Para finalizar creo que como católicos nos debe interesar más luchar por los intereses de la Iglesia Católica que ir contra los mismos. Como católicos tenemos que exigir esos cambios en la Iglesia que demandamos. No es conveniente meternos en debates que quieren levantar los laicistas, a los cuales si por ellos fuera nos barrerían a nosotros con la totalidad de la Iglesia.

Mi respuesta es mi no adhesión a este documento.
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