Cada día más personas limpian su rostro de arrugas y manchas con operaciones de cirugía estética. Los políticos prohíben mear y escupir en la calle, y a las prostitutas les prohíben dejarse ver, y cuando su popularidad decae lanzan una campaña de imagen. En Cataluña para salvaguardar la pureza del catalán, los políticos ordenan examinar historiales médicos y ponen multas a quien rotula su local en castellano. Los miembros de mi partido, de mi banda, de mi mara son puros, limpios y buenos; los de los demás son impuros, sucios y malos. Aquello de Jesús: “por sus obras los conoceréis”, cayó en desuso. La ideología y la adscripción a ella purifican y trazan el eje del bien y del mal.
Aunque los ritos y ceremonias del mes de febrero se hayan transformado y tengan lugar en otro momento del año, su función de purificación perdura. El hombre trata de reforzar con leyes y medidas los pequeños principios morales que le permitan soportar el espectáculo de mirarse todos los días en el otro.
NOTA. Cfr. "Tiempo de purificación", El Mundo, 1-2-07